Cuando todo parecía encaminado para que José María López, lograra no sin esfuerzo llegar 14° en el Eprix de Berlín, una merma en la cantidad de energía de su unidad, lo hizo perder varios puestos para terminar 20° y con mucha frustración. “Nadie me avisó nada sobre la energía, al principio me dijeron que tenía todo listo para intentar avanzar y de golpe el auto se quedó complicado. No se si habrán estado tomando mate o qué”, dijo el cordobés muy ofuscado.

Voy a hablar con Kay Penske para saber si algún piloto puede suplirme en las tres últimas carreras o nó. Yo tengo mi posición tomada, me gustaría correr hasta el final, porque así lo entiendo yo, pero competir de esa manera no sirve porque no lo disfruto”. De esta manera, el cordobés dejó planteado que su futuro inmediato está en vías de resolverse y que su futuro en la categoría, tiene que ser sin Dragon Racing o de lo contrario buscar nuevos aires para el 2020, además de ser piloto del Toyota Gazoo Racing en el WEC.

Compartir.

Leave A Reply