sábado, julio 31

La victoria de Agustín Canapino, cerrando la temporada 2020 del STC2000 con el Chevrolet Cruze, en el autódromo de Buenos Aires, fue el último éxito deportivo salido de las manos de Alberto Canapino,que como consecuencia de haberse contagiado a comienzos de febrero de Covid 19, que fueron haciendo eclosión en su salud.

Fue internado en el Sanatorio Otamendi, pasó a la Unidad de Terapia Intensiva en el curso de la semana pasada y dejó de existir en la tarde del lunes como consecuencia de un paro cardiorespiratorio, que terminó con su vida. No pudo enterarse de su último triunfo, ni de lo acontecido con su hijo en la fecha clausura del STC2000…

Tampoco pudo receptar la dedicatoria de parte de Agustín tras la carrera del domingo y por ello, el propio piloto arrexifeño, quizo despedirse de su padre con una carta, planteada en los siguientes términos.

Mi viejo, mi amigo, mi hermano, mi socio, mi profesor, mi psicólogo, mi todo… la vida siempre nos llenó de desafíos, cómo te dije en nuestra última charla antes de que te durmieran, gracias por todo lo que me diste, no sería nada sin vos. Te fuiste en tu mejor momento personal y profesional, qué injusto, todo tan rápido como tu mamá, mi querida abuelita, sólo hace cinco meses casi igual que con vos, de un día para el otro cuándo estaba todo bien“.

Este virus de mierda es una película de terror, me cagó a piñas. Por favor quienes puedan, cuídense para cuidar a sus seres queridos, no saben lo que duele, te deja sin aire, sin nada. Hoy siento que no puedo, quienes están conmigo saben lo duro que ha sido todo siempre para mi y en especial estos dos últimos años, les aseguro que las victorias y los títulos no sirven de nada si no tenes a tus seres queridos sanos de cuerpo y mente al lado tuyo“.

Pero también me pediste que saque adelante la carrera, porque jamás imaginamos que esto iba a pasar, ni vos ni yo, supuestamente estabas estable y te conectaban para que no sufras tanto toda la pesadilla que estabas viviendo. Hoy ya no estás más acá. Que locura. Una locura total.

Te prometo que voy a seguir, no sé cómo porque vos eras el director de toda la orquesta, y el mejor director que podía haber, pero de alguna manera voy a seguir, cómo pueda, hay mucha gente que me va a ayudar porque ni vos sabes la cantidad de gente que ayudaste y enseñaste en este deporte que era tu vida, nuestro amado automovilismo.

Me ilusionaba con despertarme hoy y me digan “tranquilo cabeza era sólo una pesadilla” pero no, la reconcha de la lora, es verdad, qué locura… estoy hecho mierda, derrotado, perdido, como duele la reputa madre…

Gracias Pá, no te imaginás lo que ya te extraño y te voy a extrañar“.

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