Luego de la disputa de los dos rallies sudamericanos, el WRC vuelve a Europa del 30 de mayo al 2 de junio para disputar una de las competencias más populares, el Rally de Portugal con base en Matosinhos y pruebas especiales en Coimbra, Lousada y Oporto.

El Campeonato del Mundo de Rally vuelve al continente europeo para la séptima fecha del certamen, el Rally de Portugal, una de las pruebas más antiguas y más populares del WRC. Sus caminos de ripio son rápidos, técnicas y difíciles en el norte del país son blandas y arenosas al principio, pero luego del paso de los autos, comienzan a aparecer las piedras y los surcos, lo que siempre es una complicación para las máquinas y los pilotos.

Largada en Coimbra

El jueves por la noche la ceremonia de largada será en Coimbra, una ciudad que fue capital del país por más de un siglo y que alberga una de las más viejas y prestigiosas universidades europeas. Su monumental catedral, las calles empedradas y algunos notables edificios como la Biblioteca Joanina invitan a quedarse algunos días para disfrutar de su atmósfera, animada por las guitarras y el fado.

La ceremonia será una oportunidad para que los aficionados lusitanos participen de las sesiones de fotos y autógrafos con los mejores pilotos del mundo.

El viernes cita en Arganil

El viernes en tanto, la jornada se articula en dos bucles idénticos de tres tramos, agrupados en zonas históricamente famosas cerca de Arganil. Estos tramos no se disputan desde hace 18 años, por lo que todos los pilotos tendrán que hacer nuevas notas, tal como ocurriera hace algunas semanas en el Rally de Chile. Un espectacular súper especial en el circuito de rallycross de Lousada propondrá duelos más que interesantes y marcará el cierre del primer día completo de acción. En ediciones anteriores hasta 35.000 fanáticos se han dado cita en Lousada mientras dos coches compiten a la vez entre sus curvas y saltos.

El sábado, maratón en la montaña

La gran exigencia del rally será el día sábado ya que ese día se disputará más de la mitad de la distancia competitiva del rally con dos bucles de tres tramos en las montañas de Cabreira, al este de Matosinhos. Las tres especiales se disputan mañana y tarde.

Es de señalar que en el Rally de Portugal los aficionados solo pueden presenciar el  rally desde las zonas de espectadores dispuestas por los organizadores. Fuera de esos bolsones, todo el resto de las áreas constituyen zonas prohibidas, por lo que se garantiza un rally con espectadores estrictamente controlados por seguridad. Estas zonas de espectadores son ampliamente difundidas y su acceso es posible unas 5 horas antes del paso del primer auto.

Domingo en Fafe con miles de aficionados

Así como en el Rally Argentina el tramo de Copina- El Cóndor fue un verdadero imán para las multitudes en la jornada de cierre, también en Portugal un tramo emblemático como lo es Fafe reúne el domingo a miles de aficionados. Las cinco pruebas especiales se hallan ubicadas en el municipio, incluida una doble pasada sobre esta legendaria prueba. Fafe es una especial formó parte del Rallye de Portugal desde los inicios en la primera temporada del WRC en 1973. Tiene solo 11 km de largo, pero ofrece vistas fantásticas y un ambiente maravilloso. Su salto antes del final es legendario y el lugar favorito para seguir de cerca toda la acción.

Oporto, una ciudad para saborear


La especial urbana del viernes por la noche en Oporto ofrece acción con una diferencia: rutas de asfalto anchas ubicadas contra el impresionante telón de fondo de edificios de la ciudad. 

Un laberinto de antiguas calles converge en el río Duero, atravesado por el icónico puente de arco de metal y bordeado por casas portuarias.

Entre las principales edificios históricos de la ciudad se cuenta la Catedral del siglo XII y la Iglesia de San Francisco, cuya austeridad exterior contrasta con su exquisito interior barroco adornado por más de 100 kilos de láminas de oro. También merecen una visita la Casa del Infante donde según la leyenda nació Enrique El Navegante en 1394.

Para ir en búsqueda de los magníficos azulejos que son un sello de identidad de Porto, hay que llegar a la Capela das Almas donde se encuentran paneles que detallan la vida de los santos. Otro lugar para observar azulejos es en la Estación de Tren Sao Bento. Se trata de un increíble trabajo de Jorge Colaço de 1903, que utilizó 20.000 azulejos para describir batallas históricas y contar la historia del transporte.

Además de degustar la bebida que da nombre a la ciudad, cruzando el río Douro en Vila Nova de Gaia se pueden visitar los establecimientos y cavas dedicadas al vino, siendo Graham’s y Taylor’s las más conocidas, para catar las mejores producciones.

A modo de referencia una habitación doble en un hotel 3 estrellas en Oporto cuesta €150, es decir unos $7500.

Compartir.

Leave A Reply