Por quinta vez la Fórmula E llega a Berlín para disputar la décima fecha de su campeonato en un circuito especialmente diseñado en el Aeropuerto de Tempelhof, lo que brinda la oportunidad de visitar una de las más destacadas capitales europeas con innumerables atracciones.

La Fórmula Eléctrica con sus 22 autos de Gen2 visita el circuito de Tempelhof para recorrer su circuito de 2.375km y diez curvas. Los más importantes equipos de Alemania como BMW, Audi y HWA se preparan para disputar la batalla de Berlín y así llevarse el triunfo en la carrera de su país. Lo mismo ocurre con los pilotos de esa nacionalidad como Andre Lotterer (DS Techeetah), Pascal Wehrlein (Mahindra Racing), Max Gunther (Geox Dragon) y Daniel Abt (Audi Sport Abt Schaeffler) que sueñan con su consagración en la carrera de su casa.

Apenas dos puntos separan al campeón reinante Jean-Eric Vergne del DS Techeetah de su compañero de equipo Andre Lotterer, mientras que los diez primeros del campeonato están separados por 33 puntos. Con solo dos carreras en Europa antes de la doble fecha en New York City, Berlín puede ser decisiva para las aspiraciones de los pilotos y equipos al campeonato.

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A diferencia de otros circuitos como el de París o Hong Kong -por solo mencionar algunos- armados sobre las calles que transitan los propios ciudadanos, Berlín recibe a los autos eléctricos en un trazado dentro del viejo aeropuerto de Tempelhof, ubicado al sur de la ciudad y que dejó de operar en 2008.

A pocos días del evento, quedan todavía comodidades en las distintas tribunas del circuito con entradas cuyos valores están en el orden de los € 15 a los € 50 ( $ 750 a $ 2500). Los paquetes denominados e-lounge en tanto, tienen un costo  que va desde los € 580 ($ 29.000) hasta los € 1100 ($55.000) y permiten acceder a un sector especial de gastronomía y entretenimientos, así como visitar el paddock y el pitlane.

Qué ver en Berlín

Planear un paseo por la ciudad, permite conjugar el interés por el arte, la historia, la vida nocturna, y las nuevas tendencias en moda y gastronomía.

Una visita a la Cancillería o Reichtag es una cita ineludible, que conviene reservar de antemano. El edificio original de 1894, sufrió incendios y bombardeos y luego fue reconstruido para albergar el Parlamento alemán, siendo uno de los más icónicos de la ciudad.

También lo es la Puerta de Brandenburgo, símbolo de división en la guerra fría, pero más tarde reflejo de la reunificación alemana. Es un bello arco triunfal erigido en 1791 con una cuadriga en la que una diosa de la victoria conduce un carro tirado por cuatro caballos.

No lejos de allí el Memorial del Holocausto – del tamaño de una cancha de fútbol- invita a reflexionar sobre uno de los períodos más oscuros de la historia moderna. El Centro de Información subterráneo pone en contexto lo que las  2711 columnas de granito de la superficie procuran significar.

Nada ha quedado del bunker donde el Führer Adolf Hitler se suicidó junto a Eva Braun el 30 de abril de 1945. Apenas hay un cartel con un diagrama del bunker y datos técnicos acerca de su construcción. Aquel infame lugar ha dado paso ahora a un pequeño jardín de juegos para niños de un edificio de departamentos de los años 80.

Si paseamos por el barrio de Friedrichstrasse, podemos conocer el denominado Checkpoint Charlie, que era el punto de paso entre las dos secciones de Berlín para extranjeros y diplomáticos entre 1961 y 1990 y que hoy es solo un recuerdo más de la Guerra Fría.

Ningún paseo está completo si no dedicamos una visita a Museuminseln. Aquí es posible caminar como si estuviésemos en Babilonia, presentarle nuestros respetos a la reina egipcia Nefertiti o admirar las obras de Monet. Cinco museos configuran este sitio Unesco que es Patrimonio de la Humanidad.

Para quienes adoran las compras y la tecnología, una vuelta por Potsdamer Platz – construida por sobre la traza del Muro de Belín- permite conocer una de las zonas más renovadas de la ciudad. Un gran centro comercial y de entretenimientos es la opción de Daimler City, junto al Sony Center y el Beisheim Center.

Para un encuentro con la naturaleza, no lejos de allí, uno de los parques más grandes del mundo, el Tiergarten, es el sitio ideal para una caminata.

Centros comerciales, tiendas por departamento como KaDeWe, y mercados de pulgas atraen a los turistas no solo en el centro, sino en Mitte, Alexanderplatz y Charlottenburg.

Por todo ello Berlín es la esencia de Alemania, la gran potencia europea, que cautiva a todos los públicos y todos los viajeros y por supuesto a los fanáticos de la Fórmula E.

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