viernes, marzo 5

El Circuito de las Américas de Austin, Texas, recibe este fin de semana a la máxima categoría del automovilismo mundial para lo que casi seguramente será la consagración de Lewis Hamilton, si logra sacar ventaja sobre su compañero de equipo Valtteri Bottas. Austin, una ciudad entre retro y tecno, con un mix muy especial, invita a conocerla en el fin de semana.

Austin es una ciudad turística, que gracias a su mix singular ofrece una parte retro y otra más propia del Silicon Valley. Los nostálgicos de la música de los 60 y los emprendedores que buscan hacer negocios con Internet la disfrutan por igual. Fundada sobre el río Colorado en 1839, Austin ha sido el hogar de la Universidad de Texas desde 1883. A partir de este sesgo académico, se levanta una ciudad pujante y a juzgar por el boom de su crecimiento poblacional, mira con decisión el futuro. 

Desde 2012 Austin tiene su propio circuito de Fórmula Uno en el sector sudeste de la ciudad. Este fue el primer circuito creado para la categoría en Estados Unidos, con capacidad para 120 mil fanáticos. Fue diseñado por -quién si no- Hermann Tilke en colaboración con el estudio americano de arquitectura HKS.

El trazado tiene 5513 metros y se caracteriza por la larga subida con un desnivel de 41 metros que remata la recta principal. Los que se ubiquen en las tribunas principales verán los autos a plena velocidad, con un fácil acceso a comidas y bebidas. Los que lo hagan en la curva 1, podrán tener a sus pies un maravilloso panorama de la ciudad de Austin a sus pies. Combina rápidas rectas, horquillas y sectores inspirados en los circuitos más famosos. Las curvas 3 y 6  se parecen a las de Maggotts/ Becketts de Silverstone y la 12 y la 15 copian a la sección del estadio de Hockenheim. Los espectadores que elijan estas curvas cerca de la Gran Plaza del circuito, verán lo mejor de la acción de carrera.

El paquete de Hospitalidad Paddock Club para los 3 días cuesta 4926,88 euros. La entrada general para los 3 días brinda acceso a seis zonas del circuito. No incluye asiento, por lo cual el espectador puede desplazarse entre estas zonas. Cuesta 202, 79 euros. El resto de las comodidades ya están agotadas desde varias semanas antes del GP.

Austin sube el volumen

Austin, fundada en 1839, tomó forma a partir de la creación de la Universidad de Texas en 1883. En esta ciudad musical los ’60 y los ’70 pegaron fuerte, con Janis Joplin y el cowboy Willie Nelson. Hoy en día hay tantos artistas de punk como de rock y un espíritu libre que se expresa en el arte callejero.

Todo en Austin tiene música en vivo: los bares, los restaurantes y hasta los almacenes. ¿Qué se puede hacer además? Conocer la historia local en el Museo de Historia del Estado de Texas Bob Bullock y luego buscar  el Driskill Hotel de 1886 por donde pasaron muchos presidentes americanos.

El Capitolio del Estado de Texas es más alto que el de Washington, lo que nos lleva a pensar que todo es más grande en Austin. El Centro de Visitantes adyacente explica cómo fue construido el edificio.

También merecen una visita la mansión del Gobernador y el Museo de los Niños de Austin. Por la noche, locales y turistas se concentran en Sixth Street. 

Si queremos una opción más natural, podemos ir hacia el oeste alejándonos del centro a las aguas de Barton Springs, que forman parte del Zilker Park, donde hay magníficos jardines botánicos. Para recorrerlos se puede alquilar un botecito por 10 dólares la hora o 40 el día y completar la postal. 

Los fanáticos del cicloturismo pueden adentrarse con un mapa PDF por los senderos cercanos al puente de la Avenida Congreso, que vinculan el lago Lady Bird con la ciudad. 

Si hay chances de extender la estadía, una buena opción es visitar las cercanas ciudades de San Antonio, Dallas y Houston.

Transporte y gastronomía

El aeropuerto internacional Austin-Bergstrom está ubicado a 8 km del centro y tiene una línea de buses que salen a la ciudad cada 40 minutos. Shuttles, taxis y autos de alquiler completan la buena oferta de transporte. 

A nivel de gastronomía hay que salir a probar de todo. Una opción es degustar el asado de Salt Lick BBQ, los pasteles de cangrejo de Clay Pit, las hamburguesas en el Casino El Camino o la excelente comida callejera y los Tacos que se ofrecen por toda la ciudad.

Dónde alojarse

Además de la gran oferta de hoteles de cadena que se encuentran en toda ciudad americana, Austin tiene algunas excelentes alternativas como el histórico Hotel Driskill que se construyó en 1886, para mostrar el poderío del ganadero Jesse Driskill.

Para los amantes de lo retro, el Austin Motel es una opción barata y kitsch, mientras que el Kimber Modern Hotel es una propuesta para una estadía en un hotel boutique.

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