En 2015, Tailandia se convirtió en el último país asiático en albergar un evento de clase mundial al recibir una fecha del Campeonato del Mundo de Superbike. El año pasado, la máxima categoría del motociclismo mundial debutó con éxito en el circuito de Buriram diseñado por Hermann Tilke. Atractivos turísticos y consejos de viaje.

La mayoría de los turistas que llegan a este encantador país del sudeste asiático se enamoran de su fantástica comida, su clima tropical, su cultura local con sello distintivo, la bella campiña, los bosques y -por supuesto- sus increíbles playas de película. Su capital Bangkok es una de las principales atracciones del país, al igual que la antigua capital de Siam, Ayutthaya. 

La ciudad de Buriram, donde se encuentra el circuito, está ubicada a 410 km de Bangkok, significa “tierra de felicidad” y se caracteriza por el calor y la humedad, típicos de la región. 

El circuito de 4554m cuenta con 12  y dispone de tribunas con capacidad para 100 mil personas, lo que permite una excelente visión desde todos los sectores. Se espera una muy importante concurrencia de público, ya que hay entradas agotadas para casi todos los sectores.

Dónde alojarse

La ciudad tailandesa de Buriram ha pasado de ser un enclave rural a convertirse en la capital de la velocidad de Tailandia. Hay algunos alojamientos, pero es necesario reservar con bastante anticipación, ya que la mayoría de los hoteles quedan colmados con la llegada de los organizadores, equipos y fanáticos.

Las casas de invitados son la opción más económica y se puede conseguir una habitación por 15 dólares. Los hoteles de estilo local ofrecen habitaciones por 23 dólares, mientras que los hoteles más lujosos tienen un costo de 120 dólares por habitación por noche.

Explorando Burinam

Al llegar a Burinam, es interesante explorar el área comercial y de restaurantes, para disfrutar los atractivos de Romburi Street que se convierte en peatonal por las noches.

Para los más aventureros, existe la opción de ir 40km al sur para conocer el Templo Khmer situado en la cima de un volcán apagado. El sitio tiene una colección de esculturas que rinden culto a Shiva y tres raros puentes Naga, los únicos en su tipo en Tailandia.

La ciudad tiene su propio aeropuerto denominado Don Mueang. Una vez en la ciudad se pueden utilizar los pequeños taxis o alquilar autos y motos. El tránsito ofrece sus dificultades por lo que alquilar un auto con chofer puede ser una buena idea.

La gastronomía es rica en sopas, curry y ensaladas. En Burinam los platos típicos son una ensalada picante con papayas y el pollo asado.

Bangkok, la capital tailandesa

Muy activa y multicultural, la capital de Tailandia aparece a los ojos del turista como caótica y quizá hasta desconcertante al principio, pero luego con su toque exótico, se descubren templos budistas, enormes palacios y concurridos mercados callejeros junto a lujosos shoppings, modernos trenes y una espectacular escena nocturna.

Para recorrer la ciudad en dos días, se recomienda visitar el Gran Palacio Real, la residencia oficial del rey de Tailandia desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX. En su interior el templo Wat Phra Kaew, exhibe el famoso Buda de Esmeralda y un sorprendente edificio de estilo renacentista italiano, el Chakri Mahaprasad Hall.

Cerca del Palacio, se encuentra el Wat Pho o Templo del Buda Reclinado, uno de los más grandes de la ciudad. Hay más de 100 pagodas de diferentes estilos, además de incontables estatuas de Buda. En esos patios y estancias, es posible disfrutar de un reparador masaje tailandés.

Luego de una pausa para el almuerzo en un restaurant o en los innumerables puestos de comida callejera, vale la pena embarcarse por los canales del río de Bangkok, denominados khlongs.

Al desembarcar en Chinatown hay que perderse por sus calles, descubriendo templos escondidos como Wat Trai Mit en la calle Yaowarat, la principal arteria del barrio.  Allí se puede comer mariscos en los puestos callejeros, o también exquisitas preparaciones con fideos y arroz.

Otro atractivo para conocer es el Templo del Amanecer, al otro lado del río en el Museo Nacional de la Barcaza Real.

Durante el fin de semana se puede visitar el Mercado Chatuchack, uno de los más grandes de Asia con 15 mil puestos por donde pasan 200 mil personas al día. Se puede comprar ropa, souvenirs, alimentos y bebida tradicional.

También se recomienda visitar la Casa Museo de Jim Thompson, una gran mansión que representa la auténtica arquitectura tailandesa, rodeada de exuberantes jardines.

Finalmente la Khaosan Road es la zona más popular entre los jóvenes, con gran cantidad de hostels, bares, tiendas, restaurantes y locales de masajes. También hay templos centenarios y pequeñas mezquitas.  

Compartir.

Leave A Reply