Brno es sinónimo de tradición para el motociclismo mundial, con carreras que se remontan a 1930. Desde 1993 mantiene firme su fecha en el calendario y atrae multitudes. Qué ver en Brno.

República Checa es un magnífico país de increíbles paisajes y por su privilegiada ubicación en el centro de Europa, es fácilmente accesible a los visitantes – en este caso a los fanáticos del MotoGP. Además de sus atractivos naturales y ciudades históricas, se enorgullece de contar con 12 sitios UNESCO.

Praga, su capital, está ubicada en Bohemia central. Se trata de una pintoresca ciudad medieval, con un bien preservado centro histórico, donde se puede pasear por el Puente Carlos que conecta el Castillo de Praga con la Ciudad Vieja.

Brno es la segunda ciudad de la República Checa, conocida por su intensa vida nocturna y su centro. Fue una de las ciudades líderes de arquitectura experimental a comienzos del siglo XX y la Villa Tugenghat es considerada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO como obra de arte de diseño funcionalista. Se recomienda visitar esta casa – que fue inspiración para un bestseller- en un tour guiado. 

Para una hermosa vista de la ciudad, nada mejor que visitar el Antiguo Ayuntamiento, que data del siglo XIII. Allí se encuentra la oficina de turismo y se puede acceder a la torre.

Otra atracción de la ciudad de Brno es la Iglesia de St. James del siglo XV que contiene un púlpito barroco con relieves que data de 1525. También hay una curiosa figura conocida como “El sinvergüenza” sobre la ventana del primer piso de la Torre del Reloj.

El Monasterio de los Capuchinos se ha convertido también en uno de los lugares más visitados. Contiene una cripta donde descansan los nobles desde el siglo XVIII. Por su buena ventilación y su falta de humedad, los cuerpos de más de 150 monjes, abades y notables, depositados antes de 1784, se han momificado en el lugar.

Además de la Catedral de San Pedro y San Pablo que data del siglo XIV -y que ofrece vistas espectaculares desde la Colina Petrov- y del imponente Castillo Spilberk que fue fortaleza y prisión y hoy es el Museo de la Ciudad de Brno, también se puede visitar el Museo Moravia de historia natural, que es el segundo más grande del país. En el se encuentra el Bishop’s Court que alberga el mayor acuario del país y completa información sobre la vida natural de Moravia.

El circuito

Hasta 1982 las competencias se organizaban por las rutas cercanas a Brno. Por iniciativa del presidente Masaryk se propició la construcción de un circuito en los años ’80, con la mira puesta en organizar una fecha de Fórmula Uno. En 1987, tras varios años de ausencia en el calendario, volvió a celebrarse el Gran Premio.

El circuito de Brno serpentea a través de unas colinas boscosas que ofrecen excelentes visuales para disfrutar de las motos. Es una pista  larga de 5.400m, con seis curvas a izquierda y ocho a derecha. Tiene constantes cambios de elevación y desafíos técnicos para pilotos, máquinas e ingenieros. 

Además del transporte público – Línea 400 y Línea X- se ha dispuesto un servicio adicional de dos líneas de buses especiales que vinculan el circuito con el centro de la ciudad.

Consejos

Quien llegue a Brno no puede dejar de probar sus especialidades locales como la cerveza, el vino y su exquisita cocina. Los locales gustan de la cerveza Pilsen con snacks  como Syrova kulicka (bolas de queso) Utopenek ( salchicha) y otros que se sirven en cada pub, especialmente en los cercanos a St. Jacob’s Square.

Entre los platos también se incluye el goulash, Svickova ( bife en salsa de crema), bife a la tártara y queso frito. Los checos cenan temprano – entre las 19 y las 20- y siempre conviene reservar.

El sistema de transporte público es bueno y funciona hasta tarde, con buses nocturnos. Se puede llegar a Brno desde cuatro aeropuertos, el de la propia ciudad a 23 km y los de Praga (a 200km), Viena ( a 170km) y Bratislava ( a 130 km).

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