Nasser Al-Attiyah asestó un golpe determinante en la edición 2026 del Dakar al ganar la 12ª etapa (Al Henakiyah-Yanbu) y dejar el pleito de los autos prácticamente definido. Pero para el qatarí no fue un tramo más: llegó a 50 victorias en especiales e igualó la línea de Ari Vatanen y Stéphane Peterhansel, dos próceres del raid más duro del mundo. “Hicimos nuestro trabajo, hicimos realmente una etapa increíble. Ganar esta etapa y tener una buena ventaja en la punta en fantástico. Estamos muy contentos, Fabian trabajó muy bien, nuestro Dacia funcionó muy bien, estamos bastante felices. Fue una etapa con muchas rocas, no fue fácil. Podía perder todo hoy, pero hicimos un gran trabajo. Queda un día y debemos ser inteligentes, estar enfocados. Todo se ve muy bien”, dijo Nasser al finalizar el tramo.
Para Nani Roma, la etapa 12 fue un suplicio. Mientras el qatarí viajaba con un ritmo implacable, el español de Ford la pasó mal. Sufrió un accidente a 500 metros de llegar a la meta del tramo cronometrado y llegó con la rueda delantera derecha casi arrancada. Si bien finalizó el especial, le quedaba llegar al campamento en el enlace y debía cumplir el horario. El problema era insalvable, pero Romain Dumas, piloto de Ford que venía de ser segundo en la etapa 11. El francés no dudó un instante, detuvo su marcha y le cedió la suspensión delantera de su Raptor al catalán y hasta se arremangó para ayudar en el trabajo para cambiarla. Pero eso no fue todo, a siete kilómetros de arribar finalmente, se quedó sin nafta. Esta vez fue Laia Sanz quien frenó y lo llevó de tiro hasta el cierre del enlace.
Ford se quedará en la puerta del triunfo, con Roma segundo y Mattias Ekström, quien saltó al tercer lugar en la general al desbancar a Sébastien Loeb. Carlos Sainz, con otro Raptor, es quinto en el total. Tres de los primeros cinco representan al Óvalo, pero la victoria está en las manos de Al-Attiyah y su Dacia.
Kevin Benavides le fue tomando la mano a su nueva disciplina a medida que avanzó la edición 2026 del Dakar. Cada día que pasó se sintió más cómodo sobre su Taurus con el que por primera vez participa entre los autos dentro de la clase challenger. Las secuelas del fortísimo accidente que sufrió en mayo de 2024 lo obligaron a bajarse de las motos (clase en la que ganó dos Touareg) y comenzó su vida en los coches. Después de una primera semana complicada, el argentino logró ganar dos etapas. Con Lichi Sisterna como navegante, el mayor de los hermanos Benavides se quedó con la 12ª etapa en 3h44m52s para superar por 2m15s a Dania Akeel. “Feliz con el feeling que tengo con el auto, cada día mejor y afianzándome más”, escribió el piloto salteño en sus redes sociales. Con el éxito en la etapa 12, Kevin avanzó un lugar en la general y se ubica noveno, a 2h36m51s de Pau Navarro, quien tiene el triunfo en el bolsillo, con apenas 108 kilómetros cronometrados para el final de la carrera.
Por su parte, Nicolás Cavigliasso fue quinto en la etapa, a 5m55s de Benavides, y tiene casi abrochado el tercer escalón del podio en la general. Con apenas una etapa corta por disputarse, el cordobés le sacó 2m08s de ventaja al chileno Lucas Del Río, quien marcha cuarto. El argentino David Zille es sexto en el total. Los festejos argentinos siquieron en SSV: Jeremías González Ferioli venció en la etapa y avanzó dos puestos en la general de su clase (desplazó a Chaleco López, quien pasó a ser quinto).
Luciano Benavides sabía de antemano que su liderazgo en la general de motos del Dakar 2026 tras la 11ª etapa había quedado muy expuesto ante la estrategia de Ricky Brabec. En los últimos kilómetros del tramo, el estadounidense aminoró la velocidad adrede para perder posiciones y tener una mejor posición de partida en la etapa 12 que se disputó este viernes. Así, el piloto de Honda contó con la ayuda de sus rivales que abrieron camino, quienes fueron dejando la huella para que su navegación fuera más sencilla. Y la apuesta le salió perfecta: el californiano ganó el especial Al Henakiyah-Yanbu con 3m43s de ventaja sobre el argentino y lo superó en el total por 3m20s con apenas una corta etapa de 108 kilómetros para el final de la competencia.
“Fue un día difícil. Hice lo mejor que pude. Empecé a empujar desde el principio, pasé a Edgar (Canet, compañero de KTM) temprano. A partir del kilómetro 150 fui abriendo la etapa. No fue un especial fácil para abrir y perdí un poco de tiempo. Estoy contento, yo di mi 100% y estamos acá. La esperanza de ganar seguirá viva hasta último momento y el último kilómetro”, dijo Benavides tras finalizar la penúltima etapa.
Este sábado se disputará el tramo final (Yanbu-Yanbu) que definirá al ganador. La empresa es muy complicada para el salteño, porque Brabec, además, contará con la bonificación por abrir recorrido, con un máximo de 1m23s. Ya partiendo de los 200 segundos que lo separan del estadounidense (3m20s), Benavides debería descontar casi dos segundos por kilómetro para limar la brecha. Si a eso se le suma la bonificación… “Seguro que será difícil ganar. Hoy fue una etapa dura, pero veremos mañana. Hoy fue complicado con el polvo y la navegación no fue sencilla, muy rocoso, dunas suaves también. En las dunas se pierde un poco de tiempo. Viniendo desde atrás creo que se ven claramente las líneas de adelante, pero es así”, dijo Luciano, en un mensaje directo a Brabec, quien se aprovechó de su estrategia para saltar a la punta y tener casi en el bolsillo su tercer Touareg (fue campeón en 2020 y 2024).