El TC2000 volvió a latir fuerte en San Juan. Más de 40.000 personas se acomodaron en la quebrada para ver una carrera que prometía intensidad… y terminó entregando exactamente eso. Con el regreso de la largada detenida, autos más veloces y una pista que no perdona, la segunda fecha del campeonato 2026 tuvo todos los ingredientes. Y en ese contexto, Matías Rossi hizo lo que mejor sabe: leer la carrera, esperar su momento y golpear cuando duele.
La largada ya marcó el tono. Después de años sin ese procedimiento, los autos partieron desde cero y el impacto fue inmediato. El ruido, la tensión, la reacción de los pilotos… El Zonda volvió a rugir como hacía tiempo no pasaba. Literal. La quebrada acompañó con ese eco que convierte cada aceleración en algo más grande.

Tomás Fernández largaba desde la pole por el sistema de inversión de grilla. No había podido practicar demasiado ese tipo de partida por un problema en el embrague, pero aun así logró sostener la posición frente al debutante Lucas Vicino. No fue una salida limpia, pero sí efectiva. En un circuito así, eso ya es medio triunfo. La carrera se rompió rápido. En la primera vuelta, el accidente de Nicolás Gínez en el Rulo obligó a neutralizar. Primera pausa de una final que tendría varias. El relanzamiento acomodó las cosas… pero también encendió la acción. Facundo Aldrighetti fue a buscar a Vicino y lo superó al final de la recta principal. Ahí empezó otro capítulo. En el Rulo, Vicino casi pierde el auto a la salida y tuvo que salvarlo con reflejos para no terminar contra el paredón. Esos momentos que no siempre quedan en los resultados, pero que definen carreras.
Adelante, la pelea por la punta se volvió áspera. Fernández y Aldrighetti se midieron en maniobras al límite, de esas que levantan a la gente. Detrás, Gabriel Ponce de León no les perdía pisada, esperando su oportunidad. Y llegó… pero de la peor manera.

Aldrighetti hizo muy lenta la Horquilla y Ponce de León le pegó como venía. Pero eso no fue todo, el Honda del rionegrino quedó en una posición comprometida y ahí apareció Rossi, con una maniobra fina, precisa, para esquivar un impacto que podía haber arruinado todo. Ese tipo de decisiones, en milésimas, también explican por qué está donde está. El incidente despejó el camino para Fernández, que se escapó en la punta. Detrás, Ponce de León siguió como pudo, con el auto dañado en la parte delantera izquierda, aguantando a Nicolás Palau, quien luego retrocedió en el pelotón para cumplir con una sanción impuesta por las autoridades por no hacer la chicana. La segunda neutralización llegó en la vuelta 12, tras el golpe de Francisco Monarca en el rulo. Otra vez a barajar y dar de nuevo.
En el relanzamiento, Fernández mantuvo el control, con Ponce de León aguantando a Emiliano Stang y a Rossi. Pero la carrera todavía tenía un giro más. Un problema mecánico obligó a Ponce a entrar a boxes y dejó servido el segundo puesto para Stang. Ahí apareció el Rossi que huele sangre. A seis minutos del final, el campeón empezó su ataque. Primero superó a Stang, sin demasiada resistencia. Después fue por Fernández, que ya venía exigido. La presión surtió efecto: se convirtió en el nuevo líder y dejó a su rival sin poder hacer bien la chicana, algo que aprovechó Stang para ganar un puesto.
Rossi se fue directo a la victoria, la quinta en El Zonda, sumando a las que había conseguido en 2011, 2012, 2013 y 2018. Un circuito que claramente le sienta bien. Y además, un dato que empieza a pesar: quedó a solo una de igualar a Juan María Traverso, el máximo ganador en este trazado. Detrás, Stang cerró un gran segundo puesto, condicionado por los 40 kilos de lastre que arrastraba por llegar como líder del campeonato. Pese a eso, el segundo lugar le permitió mantenerse al frente del torneo. Tercero finalizó Palau, en una de esas carreras que construyen prestigio: se repuso de una penalización y terminó en el podio. El Top 5 lo completaron Fernández, el piloto que estuvo más vueltas en el primer lugar; y Aldrighetti, que al menos se quedó con el récord de vuelta en medio de una jornada que lo tuvo como protagonista hasta el toque.
Pero más allá de los nombres propios, lo que dejó San Juan fue otra cosa. Los autos están más rápidos. Con la nueva relación de caja, superan los 250 km/h en el ingreso a la horquilla, unos 10 km/h más que el año pasado. Y eso se siente. En la pista y en las tribunas naturales que ofrece este escenario. La largada detenida le devolvió al TC2000 una cuota de adrenalina que se había perdido. La respuesta del público fue inmediata. Y la carrera, con sus golpes de escena, hizo el resto.
TOP 10 | TC2000 EN SAN JUAN (26 VUELTAS)
| POS. | PILOTO | AUTO | TIEMPO/DIF |
| 1 | Matías Rossi | Toyota Corolla Cross GR-S | 36:35.276 |
| 2 | Emiliano Stang | Toyota Corolla Cross GR-S | 0.688 |
| 3 | Nicolás Palau | VW Nivus | 1.789 |
| 4 | Tomás Fernández | Toyota Corolla Cross | 8.933 |
| 5 | Facundo Aldrighetti | Honda ZR-V | 16.216 |
| 6 | Franco Morillo | Chevrolet Tracker | 17.979 |
| 7 | Diego Ciantini | Nissan Kicks | 18.256 |
| 8 | Franco Riva | Chevrolet Cruze | 21.322 |
| 9 | Nicolás Traut | Chevrolet Cruze | 23.464 |
| 10 | Benjamín Squaglia | Fiat Cronos | 42.604 |
