El Gran Premio de Austria de MotoGP fue una carrera increíble, con varios accidentes, caídas y una victoria conseguida por el italiano Andrea Dovizioso (Ducati), justo después de anunciar que se va de la marca a fin de temporada, por desaveniencias con el equipo. Fue la 23ª victoria de su campaña, la 50ª de Ducati y el tercer triunfo del piloto en la competencia austrìaca.
La prueba se corriò en dos partes, porque un accidente en el octavo giro, hizo necesaria la detención de la carrera. En ese momento Johan Zarco venía luchando con Franco Morbidelli y cuando éste último ya estaba a punto de superarlo, Zarco frenó, las motos se tocaron y los pilotos se fueron al piso. Las dos motos sin control, salieron despedidas de la pista y en un momento se cruzaron con las motos de Valentino Rossi y Maverick Viñales, que venían transitando por la pista, pasando ambas por el medio, sin que las impactaran las motos sin control que terminaron fuera de la pista y muy dañadas. Valentino Rossi, diría después que: “Fue un momento caótico y en el que tuvo miedo de lo que podía pasarle, una vez que tomó conciencia, de que no era un helicóptero que seguia la carrera, el que se le venía encima”.
Un poco después Pol Esparagaró con la KTM sufrió una rodada y en su deslizamiento por la pista, encontró la moto de Miguel Oliveira, quien fue arrastrado fuera del circuito, felizmente sin consecuencias para ninguno de los dos pilotos. Pero faltaba algo más y lo protagonizó Alex Rins (Suzuki), quien luchando por la punta con Dovizioso, intentó superarlo en una curva cerrada, la moto perdió adherencia y Rins terminó abandonando con mucha bronca. Parecía el 1-2 de Ducati, pero sobre el final; Joan Mir (Suzuki), dio cuenta de Jack Miller (Ducati) y alcanzó, lo que no pudo su compañero Alex Rins. Telón para una carrera con muchas contingencias.
