El circuito de Sepang, Malasia, fue escenario hoy de la definición de la Copa Mundial de Turismo (WTCR), al cual llegaron en la última carrera, el húngaro, Norbert Michelisz (Hyundai) y el argentino, Esteban Guerrieri (Honda), separados por 10 puntos a favor del húngaro, con la opción de que Guerrieri ganara y Michelisz, llegara fuera del podio.
Pero, para el argentino todo terminó al cabo de la quinta vuelta de la final, cuando Guerrieri hacía la punta y era asediado por Mikel Azcona, quien buscó superarlo, lo consiguió, Guerrieri se rehizo y recuperó la punta y llegó la maniobra de Azcona, que lo tocó, lo sacó de pista y tras circular por el pasto, se taparon los radiadores, el motor levantó temperatura y el argentino debió ir a boxes para solucionar el problema, pero el rendimiento ya no fue el mismo y terminó 22° en la pista, fuera de toda posibilidad, en tanto, Michelisz, terminó 5° y festejó el campeonato, al sumar 369 puntos, contra 349 de Guerrieri y 326 de Yvan Muller, delante de Thed Bjork, 290, Mikel Azcona, 244, Johan Kristoffersson, 242, Gabriele Tarquini, 229, Néstor Girolami, 220 unidades.
Anteriormente, en la primera carrera, Guerrieri largó 9° y terminó cuarto en una pista mojada por lluvia y donde venció Norbert Michelisz, estirando la ventaja en puntos de 351 a 324 unidades. En esta prueba, se despedía de la lucha por el cetro, Thed Bjorn, al llegar tercero en la prueba.
En la segunda carrera, con los dos pilotos argentinos largando adelante, Néstor Girolami fue fugáz puntero, hasta que le cedió la vanguardia a Guerrieri, que la mantuvo hasta el final y con ello, sus esperanzas de luchar por el campeonato, renacían. La prueba, estuvo detenida durante 50 minutos, por el incendio del Hyundai de Nicky Castburg y en el reinicio, no hubo mayores sorpresas, ganando Guerrieri, Muller, largó 5° y terminó sexto y Norbert Michelisz, largó 13° y terminó octavo, estirando la diferencia a 10 puntos, antes de la prueba final, en la que terminó celebrando el cetro. Merecido por su tenacidad y un gran esfuerzo de Esteban Guerrieri, que la peleó hasta el final y se quedó apesadumbrado y con las manos vacías.
