El director deportivo Roger Penske, de 82 años y creador de su propio equipo de competición en la serie Indy Car, hoy ha revolucionado el automovilismo de los Estados Unidos, al comprar la serie de competencias y el mítico circuito de Indianápolis, a sus dueños, Hulman y Company.
Si bien no trascendió el monto de la operación, Penske, logró el cometido que venía buscando desde hace un tiempo. La muerte en 2018, de Mari Hulman George, fue el punto de partida para que los dueños del circuito y la Serie Indy, comenzaran a buscar desprenderse de las acciones y encontraron en Penske, a la persona ideal para mantener en alza las acciones del circuito. Hoy, por hoy, las 500 millas de Indianápolis, aportan 600 millones de dólares por la concurrencia de más de 300 mil aficionados a la prueba y suman más de 1.000 millones con la incorporación del Nascar y otras competencias.
Penske, cuyo equipo ganó en 18 oportunidades las 500 millas Indy, le sumará la Serie Indy Car y el circuito de Indianápolis, a sus múltiples acciones que ya posee, como el circuito de Michigan Speedway, los Grandes Premios de Cleveland y Detroit, acciones en los circuitos ovales de Nazareth y California e inversiones en los escenarios de Homested (Miami) y Carolina del Norte. Penske, le compró hoy el circuito de Indianápolis a la familia Hulman, que lo había adquirido en 1945 por 670 mil dólares.
Penske, fundador de su equipo de competición en 1968, comenzó su idilio con la serie norteamericana de Indy Car, cuando su padre Jay, compró dos entradas en 1951 y lo llevó a presenciar las 500 millas.
A partir de 2020, la serie Indy Car, ahora bajo la acción de Roger Penske, buscará seguir en la serie de éxitos que viene manteniendo desde que se separó primero del USAC, derivando luego en la IRL y actualmente en la Indy Car.