La temporada 2018 de la IndyCar Series puso primera con los test oficiales en el circuito óval de Phoenix, Arizona. La categoría está desarrollando un nuevo sistema, al igual que la F1 con el Halo, con el objetivo de proteger la cabeza de los pilotos de colisiones con objetos despedidos en accidentes.
Scott Dixon fue el primero en probar el flamante “Aeroscreen” en el ovalo de Phoenix, con resultados muy positivos ante la visión, el sonido y la aerodinámica, aunque mencionó aspectos para ser mejorados como el flujo de aire que no permite que ingrese aire fresco a la cabeza del piloto, aumentando así la temperatura del cockpit.
A bordo con Scott Dixon, Chipp Ganassi Racing-Honda: