Tras la disputa de las 500 Millas de Indianápolis el pasado domingo, el fin de semana venidero se disputará la doble prueba “Dual en Detroit” a la que concurrirá Zak Brown, actual CEO de la marca McLaren y su reciente incorporación, el brasileño Gil de Ferrán, con el objeto de evaluar las posibilidades de que McLaren retorne al Campeonato de IndyCar a tiempo completo a partir de la próxima temporada.
McLaren, que compitió el año pasado junto a la escudería Andretti Autosport con la conducción de Fernando Alonso, desplegará un trabajo de investigación para saber dónde está parado, qué necesidades tiene para incorporarse y en caso de hacerlo, con qué escudería podría sumarse a la temporada. Andretti Autosport o Rahal Lettmann Lanigan Racing, podrían ser las opciones a tomar en cuenta.
En referencia al tema motores, McLaren dejó de lado a Honda como proveedor de motores en la Fórmula Uno y en IndyCar, tanto Honda como Chevrolet, son los impulsores que se utilizan. Volver a Honda parece imposible y Chevrolet aparece como una salida elegante al tema, Por otro lado está el tema económico para competir y para ello, cuenta desde hace algunos días con el aporte financiero de Michael Latifi, quien se comprometió a subvencionar al equipo con un importante aporte en dólares, sin que esto, según sus propias manifestaciones, implique que McLaren incluya a su hijo, Nicholas Latifi, actual piloto de la Fórmula Dos en el proyecto. De esta manera, McLaren, se ha impuesto que en un mes podrá dar respuestas más concretas y saber si que Indy Car volverá a estar en sus planes como ya lo hizo en 1972, como suministradora de chasis y más acá en 1974 y 1976, como marca registrada a nivel equipo.