Tal como lo pidió la Federación Internacional del Automóvil (FIA) a los distintos constructores, se imponía en una corrección en la ubicación de los alerones traseros, sobre todo en su anclaje, que no podía diferir de la ubicación del auto de calle. En función de esto, el equipo Toyota Gazoo Racing, fue el primero en realizar los cambios pedidos y mostró su nueva disposición, aunque Tommi Makinen, se mostró exceptico respecto al cambio, ya que no modifica en nada el rendimiento, pero que demandó un trabajo de reubicación.
No estamos hablando de nuevas formas, sino de pequeños reposicionamientos (hablamos del apéndice aerodinámico horizontal debajo de la estructura principal unida a la ventana trasera) que permitió que el alerón trasero de los tres Yaris oficiales, más el cuarto privado de Takamoto Katsuta, regresara a los parámetros requeridos por el reglamento técnico.
“Hemos hecho cambios menores, un trabajo realmente sin sentido, si podemos llamarlo así”, dijo Tommi Makinen, jefe del proyecto WRC de Toyota, a Motorsport.com. “Esto significó trabajo extra para nosotros. Obviamente, alguien quiere hacer nuestras vidas un poco más estresantes”.
El trabajo realizado por Toyota se basó sobre todo en hacer que las piezas desplazadas fueran seguras: “Al hacer pequeños cambios, quiero asegurarme de que estén lo suficientemente reforzados para evitar el riesgo de alguna falla, porque si eso pasara podría ser muy peligroso”. El plazo fijado por la FIA para que todos los equipos presenten sus alerones bajo la nueva normativa, es el próximo Rally de Turquía.