Por primera vez, la máxima categoría del motociclismo mundial, llega a Tailandia, al circuito de Buriram diseñado por Hermann Tilke.

El Circuito Internacional de Buriram diseñado por Hermann Tilke abrió sus puertas en 2014 y este fin de semana recibe por primera vez a la élite del motociclismo mundial.
Buriram, ciudad ubicada a 410 km de la capital del país Bangkok, significa “tierra de felicidad” y se caracteriza por el calor y la humedad, típicas de la zona.
El circuito de 4554m cuenta con 12 curvas y albergó desde 2015 en varias ocasiones las fechas del Campeonato del Mundo de Superbike. Dispone de tribunas con capacidad para 100 mil personas, lo que permite una excelente visión desde todos los sectores.
Buriram, un pequeño enclave de 28 mil habitantes
La ciudad tailandesa de Buriram ha pasado de ser un enclave rural a convertirse en la capital de la velocidad de Tailandia y se espera que este año lleguen hasta 3 millones de personas a Buriram, favorecidos por la publicidad que representa esta fecha del deporte motor.
Bangkok, la capital tailandesa

Muy activa y multicultural, la capital de Tailandia aparece a los ojos del turista como muy caótica y quizá hasta chocante al principio, pero luego con su toque exótico, se descubren templos budistas, enormes palacios y concurridos mercados callejeros junto a lujosos shoppings, modernos trenes y una espectacular
escena nocturna.
Para recorrer la ciudad en dos días, se recomienda visitar el Gran Palacio Real, la residencia oficial del rey de Tailandia desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX. En su interior el templo Wat Phra Kaew, exhibe el famoso Buda de Esmeralda y un sorprendente edificio de estilo renacentista italiano, el Chakri Mahaprasad Hall.

Cerca del Palacio, se encuentra el Wat Pho o Templo del Buda Reclinado, uno de los más grandes de la ciudad. Hay más de 100 pagodas de diferentes estilos, además de incontables estatuas de Buda. En esos patios y estancias, es posible disfrutar de un reparador masaje tailandés a precios muy económicos, ideal para descansar y relajarse.
Luego de una pausa para el almuerzo en un restaurant o en los innumerables puestos de comida callejera, vale la pena tomar un paseo en una embarcación de popa larga por los canales del río de Bangkok, denominados khlongs.
Al desembarcar en Chinatown hay que perderse por sus calles, descubriendo templos escondidos como Wat Trai Mit en la calle Yaowarat, la principal arteria del barrio. Allí se puede comer mariscos en los puestos callejeros, o también exquisitas preparaciones con fideos y arroz.

Otro atractivo para conocer es el Templo del Amanecer, al otro lado del río en el Museo Nacional de la Barcaza Real.
Durante el fin de semana se puede visitar el Mercado Chatuchack, uno de los más grandes de Asia con 15 mil puestos por donde pasan 200 mil personas al día. Se puede comprar ropa, souvenirs, alimentos y bebida tradicional.
También se recomienda visitar la Casa Museo de Jim Thompson, una gran mansión que representa la auténtica arquitectura tailandesa, rodeada de exuberantes jardines.
Finalmente la Khaosan Road es la zona más popular entre los jóvenes, con gran cantidad de hostels, bares, tiendas, restaurantes y locales de masajes. También hay templos centenarios y pequeñas mezquitas.