sábado, mayo 23

Desde 1954 que Suiza no alberga una carrera de autos, cuando era sede de una de las fechas de la Fórmula Uno. Este fin de semana las calles de su ciudad más populosa, Zürich, reciben a la categoría de autos completamente eléctricos, la Fórmula E.

En una nueva fecha del Campeonato ABB FIA de la Fórmula E, 20 pilotos se disponen a acelerar por el centro de la ciudad de Zürich por primera vez.

El circuito se inicia en la bahía Enge, a la vera del Lago de Zürich. Luego de una curva a la derecha muy cerrada, una larga recta lleva a los pilotos al centro de la ciudad. Luego, sigue una ruta en zigzag a través del elegante distrito de los bancos hasta Paradeplatz antes de otra curva a la derecha que conduce a los autos nuevamente hacia el lago.

Alrededor del trazado urbano, esta carrera ofrece entretenimiento, diversión y sonido para toda la familia. En el Allianz E-Village fanáticos de todas las edades pueden acercarse al mundo de la Fórmula E.  En los días previos al evento habrá un simposium, concursos y otros eventos, los que sirven como plataforma a la innovación, el cambio y la diversión.

Atractiva y cultural, Zürich es a menudo reconocida como una de las mejores ciudades del mundo para vivir. Si bien se define por su poderoso centro de poder financiero, en este siglo Zürich emerge como uno de los destinos europeos más “trendy”.

Quienes llegan a la Hauptbahnhof, la principal estación de tren, y comienzan a recorrer sus amigables calles, partiendo precisamente desde la Bahnhofstrasse pronto descubren que están parados justo encima de los tesoros de los bancos más importantes del mundo, todos detrás de pequeñas fachadas, que en nada se parecen a las de nuestros bancos en Argentina, por ejemplo. Aquí no habrá problemas para encontrar efectivo en cajeros…

 

Se puede descubrir el centro histórico a pie, disfrutando del particular trazado de las calles, sus iglesias de torres con agujas, llenas de tesoros como los vitrales de Chagall y en cada rincón, una fuente de agua, las que se cuentan por más de 200 en la ciudad.

Con la conversión de fábricas viejas en centros culturales, la ciudad palpita las exhibiciones artísticas, mientras que las noches se hacen largas en Züri-West, el epicentro de la movida nocturna.

Las impresionantes galerías de arte cobijan colecciones de arte europeo desde el medioevo a Alberto Giacometti, Monet y Van Gogh, así como esculturas de Rodin y arte de los siglos XIX y XX.

Arte, iglesias y relojes

Recorriendo la ciudad, una de las atracciones es Fraumünster, una iglesia del siglo XIII, que se destaca por sus increíbles vitrales diseñados por el maestro ruso Marc Chagall (1887-1985).

Otra de las torres que se leven al cielo de la ciudad, permite encontrar la Iglesia de San Pedro con la mayor esfera de reloj de toda Europa. Al otro lado del río Limmat se encuentra la catedral Grossmünster, presidida por la figura de Carlomagno.

Otra obsesión de los suizos, puede dar un buen motivo para una recorrida por el centro comercial: los relojes. Todas, pero todas las marcas suizas de relojes de alta gama, están en Zürich y en cada uno de estos locales, los dependientes están bien dispuestos a mostrarnos los nuevos modelos y a regalarnos los último catálogos.

Después de tantos paseos, nada mejor que relajarse en uno de los tantos bares al aire libre. Los locales recomiendan Frau Gerolds Garten para ir paladeando sus diversas barras: el wine bar el de margaritas o el de gin. Es uno de los mejores bares de verano europeos y se puede elegir una mesa sobre el jardín o bien un cómodo lugar en su terraza del segundo piso.

Unas palabras en alemán ayudarán a una mejor convivencia con los suizos de esta preciosa ciudad, en un fin de semana eléctrico que seguro será inolvidable.

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