viernes, mayo 22


La ABB Formula E hará la segunda presentación de su auto Gen2 de esta temporada 2018-2019 en la que cuenta con nueve constructores, un nuevo equipo, dos nuevos pilotos y tres nuevos circuitos. Te contamos aquí lo más destacado que Marrakesh tiene para ofrecer a los turistas.

Después de su debut en la carrera de Ad Diriyah disputada el mes pasado en las afueras de la capital saudí de Riyadh, la categoría se traslada a Marrakesh para la segunda fecha en el Circuito Internacional Moulay El Hassan, un trazado semipermanente.

Se trata de una pista de 2.99 km, que lleva el nombre del Príncipe de Marruecos, y que tiene como característica principal que combina parte de un circuito permanente con otra sección de un trazado callejero en el distrito hotelero de Marrakesh.

Qué hacer en Marrakesh

Djemaa El Fna, es la plaza principal de Marrakesh. El teatro y las intervenciones callejeras tienen lugar allí desde el año 1050. Hacia media mañana ya comienzan a escucharse las flautas que encantan a las serpientes, pero la verdadera acción comienza a la caída del sol, cuando los restaurantes encienden sus fuegos y los músicos afinan sus instrumentos.

La plaza es considerada “Obra de Arte Patrimonio de la Humanidad de la Unesco” desde 2001 y el turista podrá ver allí la actuación de músicos, acróbatas, tatuadores, domadores de animales y mucho más. No todo lo que se ve es agradable y algunas cuestiones están reñidas con lo ético, como por ejemplo algunos monos que están todo el día encerrados en una jaula que son “liberados” para hacer sus performances por la noche.


El Bahia Palace y el  Dar Si Said son un conjunto de edificios con intrincados techos interiores de madera pintada, las Tumbas Saadian muestran mármoles resplandecientes, mientras que los museos de Mouassine y el Museo de Marrakesh son ejemplos de trabajo en estuco y tallado en madera. Quienes decidan alojarse en un riad, podrán dormir en medio de este esplendor artístico.

Marrakesh es una vieja capital imperial y como tal muestra maravillosos ejemplos de arquitectura islámica, siendo la más importante la Ali Ben Youssef Medersa y el minarete de Koutoubia.

Otras comunidades religiosas tienen también su pasado para mostrar, como es el caso de la Sinagoga Lazama y el Cementerio Judío de Miaâra.

Otra gran atracción en Marrakesh son las compras y para ello lo mejor será perderse en los bazares de las medinas, pero habrá que tener en cuenta su condición laberíntica que data del medioevo. Se puede llevar a casa sabores de especias increíbles, comprar alfombras o llevar magníficas piezas para decorar nuestra casa. Las principales calles de los bazares son Souq Semmarine and Souq El Kebir.

No importa cuál sea el mapa que el turista haya conseguido, solo podrá extraviarse en la Medina, dentro de los 19 km de murallas color rosa con callejuelas angostas que no llevan a ninguna parte y donde es posible comprar todo lo imaginable. La fiesta nunca termina.

Para descansar del ajetreo de la Medina, quizá sea una buena idea pasear por la Ville Nouvelle (ciudad nueva), que está llena de parques, cafeterías, arte contemporáneo y los mejores bares y restaurantes gourmet de la ciudad. El barrio de Guéliz es el núcleo central de compras, mientras que Hivernage es un barrio de clase alta rodeado de jardines, que luce vestigios de arquitectura art déco.

Después de disfrutar de la cocina casera marroquí en el Amal Center, una buena idea es pasear por el Jardin Majorelle, con plantas de todo el mundo y los recuerdos de Yves Saint Laurent. Para descubrir la cultura del pueblo amazigh, es imperdible una visita al Museo Berbère.

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