sábado, mayo 23

Este fin de semana la Fórmula Uno llega a la pista más veloz del calendario y una de las más emblemáticas del certamen. Asistir al Gran Premio de Italia, permite disfrutar de la cercana ciudad de Milán -con su arquitectura y tiendas de moda- de los lagos del norte de Italia y asomarse a Maranello, la meca de los fanáticos de Ferrari.

 

Monza es la historia misma de la Fórmula Uno. Tuvo su primer Gran Premio en 1950, con el nacimiento de la categoría y es la carrera de casa para el equipo Ferrari, con todo lo que ello significa para los tifosi que colman las tribunas de este mítico circuito.

Para completar la experiencia de este recorrido por el norte de Italia, se puede visitar Maranello, con su extraordinaria colección exhibida en la Galleria Ferrari.

Milán, siempre de moda

Milán es sin dudas una ciudad muy interesante para visitar. El centro es compacto, todo queda a mano y se puede conocer a pie. Hay que empezar por el Duomo para ver la luz de la mañana a través de los vitrales. Después de relajarse en una de las tantas terrazas al sol, hay que apreciar la belleza de la Galleria Vittorio Emanuele II y sus negocios de moda.

No lejos del Duomo, el Quadrilatero d’Oro propone las marcas de lujo internacionales.  La zona de Brera y Parco Sempione tiene galerías de arte, entre ellas la excepcional Pinacoteca de Brera, restaurantes de moda y bares animados. El castillo de Sforza se destaca en el Parco Sempione, el parque público más grande de la ciudad.

La zona entre Porta Garibaldi y Porta Nuova con rascacielos de cristal, es una especie de Manhattan en miniatura. El Corso Como comunica Corso Garibaldi con el barrio de Isola, multicultural, con bares, restaurantes y tiendas de vanguardia.

Otros imperdibles son el Teatro La Scala, el estadio de fútbol de San Siro, casa del AC y del Inter de Milán.

Los lagos, muy cerca

                                                                                                                                                                       Lago di Como

Además de otros lagos vecinos, el Lago Maggiore se destaca en un sector de singular belleza, clima templado y fácil acceso. Su aire de belle époque quedó plasmado en las villas junto al lago y los preciosos jardines de sus orillas.

Se puede visitar el Palazzo Madre y el Palazzo Borromeo, así como los invernaderos y los bosques de camelias de la Villa Taranto.

El Lago di Como es el más espectacular de los del norte de Italia. Para disfrutar de sus atractivos, lo mejor es alojarse en Bellagio. Desde allí se pueden visitar los jardines de Villa Melzi, las esculturas de Villa Carlotta o los jardines de Villa del Balbianello.

Cómo llegar

Hay dos aeropuertos en Milán: Linate y Malpensa, este último para la mayoría de los vuelos internacionales. Linate es el más conveniente para ir directamente al circuito.

Una vez que uno llega a Milán dispone de buses, tranvías, subte y taxis. Para llegar al circuito, se puede ir en tren hasta la estación de Monza y desde allí salen buses especiales que llevan a los fanáticos hasta el circuito. Desde allí, la atmósfera es de pura fiesta.

Para seguir la carrera lo más recomendable es asegurar la butaca en la primera chicana, Ascari y Parabólica. Desde otros sectores a veces la visibilidad se complica por los bosques. Hay tres categorías de tickets y de acuerdo con las ventas registradas, habrá tribunas colmadas todo el fin de semana.

Los fanáticos tienen además a disposición una tienda temática de libros y souvenirs ubicada detrás del paddock.

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