La edición 53 del Rally de Cataluña se disputará sobre tramos de asfalto con base en la ciudad de Salou, en la Costa Daurada española .
Los fanáticos del WRC recordarán que hasta hace algunos años la sede del rally catalán era la ciudad de Lloret de Mar, sobre la Costa Brava, una agradable ciudad en la que residen muchos argentinos que dejaron nuestro país en los ’90 o en la crisis del 2001. La imagen de la carrera era un bello castillo que en realidad no se encuentra en Lloret, sino en Tossa de Mar.

Castillo de Tossa de Mar
La Costa Daurada tiene 81 kilómetros de litoral y es un destino ideal para pasar las vacaciones o hacer breves escapadas durante todo el año. Además de tener muy buen clima, la Costa Daurada es un territorio rico en patrimonio histórico, con monasterios medievales y poblaciones con un rico patrimonio como Montblanc o Falset o la modernista Reus.

Plaza central de Reus
Otra ciudad destacada es Cambrils. Sí, la misma que fue noticia el mes pasado por el atentado cometido por la célula terrorista que fuera abatida finalmente allí. La ciudad tiene una oferta gastronómica rica y variada, con restaurantes para todos los gustos y bolsillos, siendo considerada por todo ello la Capital Gastronómica de la Costa Daurada.
Tiene además un puerto que conserva el estilo marinero con 35 barcas de pesca, y un núcleo antiguo con calles llenas de vidas y balcones engalanados con flores.

Puerto de Cambrils
La Costa Daurada es asimismo un destino ecofriendly y es interesante descubrirla a través de las diversas rutas de senderismo, circuitos de bicicleta o BTT, sin olvidar la práctica del golf, que se puede llevar a cabo durante las cuatro estaciones.
Salou, la base del rally donde tendrán lugar los reabastecimientos, los reagrupamientos y el podio de llegada, es un pequeño municipio de poco más de 26 mil habitantes con una oferta turística asentada en sus nueve playas que son una opción ideal para la familia y que proponen múltiples actividades náuticas.
Para quienes viajan a presenciar el rally, hay que contar que un pasaje a Barcelona cuesta alrededor de 21.000 pesos, a lo que hay que sumar los gastos de hotelería en Salou o en Reus y elegir entre la amplísima oferta gastronómica que propone esta región de Cataluña. Nada mal para vivir una rally que habla nuestro mismo idioma y que nos tienta con sus tramos de asfalto, tan distintos al ripio demoledor del Rally de Argentina.