El Gran Premio de Singapur en el Circuito de Marina Bay se corre desde 2008 y fue el primer evento nocturno de la Fórmula Uno con características realmente únicas, que se destaca por el espectacular telón de fondo que proporciona la ciudad- estado.

El circuito – diseñado originalmente por Herman Tilke- está trazado sobre calles abiertas al público y tiene un sistema de iluminación extraordinario en condiciones casi “diurnas”, absoluta seguridad para los pilotos y lugar para 80.000 espectadores que pueden instalarse en sus cómodas gradas- en la Curva 18 los autos pasan justo debajo de una tribuna- o en sus lujosos sectores de paddock.
Para los protagonistas es muy exigente, ya que tiene 23 curvas y se disputa siempre bajo una altísima humedad. El estrés físico les hace perder 3 kg de peso a los pilotos en promedio.
Lo más recomendado para los aficionados es tomar ubicación en la tribuna de la Curva 1, que ofrece una visión especial de los autos acelerando hacia la primera curva, antes de frenar abruptamente para encarar las Curvas 2 y 3. También hay una privilegiada visión de la llegada, cuando los pilotos cruzan la meta.
Singapur -con apenas 697 km cuadrados- es el más pequeño de los países del sudeste asiático y, al mismo tiempo, el más densamente poblado del mundo con 5.5 millones de habitantes.
El aeropuerto de Changi se ubica a 20 km la ciudad y alberga 160 negocios y 80 restaurantes. Desde allí se puede viajar a 185 destinos de 58 países.
Para llegar del aeropuerto a la ciudad se recomienda usar el MRT que es el metro local. Los trenes parten cada 12 minutos y en menos de media hora llegan a la estación del City Hall. Funciona desde las 06 hasta la medianoche.
Qué ver en Singapur

Salir de compras es siempre un buen programa y en Orchard Road se pueden encontrar 20 shopping-malls (veinte!) en apenas 2.5 Km, el sueño de cualquier comprador compulsivo. También se puede visitar el Marina Square y el Sentosa Island. En este lugar turístico de primer nivel los chicos pueden ir a los Universal Studios o disfrutar de la playa.

Los amantes de los animales podrán conocer el Singapore Zoo que es probablemente el mejor zoo del mundo. Los animales disfrutan de un entorno de plena libertad y los visitantes pueden verlos sin obstrucciones. No es difícil ver a poca distancia a los orangutanes, o a los lémures a pocos pasos. También se puede hacer un safari nocturno cerca del zoo (todo ocurre de noche!) para ver leopardos y tigres de Malasia.

Los que prefieren las plantas a los animales, pueden escapar al vértigo de la ciudad visitando los jardines botánicos. Se encuentran al final de Orchards Road y son un lugar ideal para un picnic o simplemente para ver pasar el mundo. Paseando por entre los jardines de orquídeas, se puede encontrar la Vanda Miss Joaquim, la flor nacional.

Otras opciones son el barrio de Little India, para llevarse especias a casa, recorrer el museo Baba House para conocer la cultura Chono-Malaya de una de la minorías étnicas de Baba- Nonya, o recorrer una reserva natural como la de Bukit Timah.
¿Cuánto cuesta?
Un pasaje Buenos Aires- Singapur por Emirates cuesta entre 50.000 y 80.000 pesos, dependiendo del número de escalas.
¿Dónde dormir? Hay muchísimas opciones. Los fanáticos sin límites de crédito pueden elegir el Ritz- Carlton por $ 50.000 la habitación doble, el Mandarín Oriental por $ 30.000, o quizá el Fairmont o el W Singapore por $ 20.000 la doble, por noche.
Hay opciones un poco más convenientes para bolsillos afectados por la inflación, como el Singapore Beach Road a $ 6000 la doble/ noche, el ParkRoyal a poco más de $ 5000, o el V Hotel Lavender a poco más de $ 4000.