Este fin de semana, el MotoGP llega al circuito de Misano Adriático Marco Simoncelli. Los fanáticos que lleguen para disfrutar del Gran Premio también pueden descansar al sol en las playas vecinas y conocer una linda ciudad como Rímini, llena de historia y recuerdos de los filmes de Federico Fellini.
El circuito de Misano Adriático Marco Simoncelli viene desarrollando un proyecto para convertirse en uno de los mejores escenarios motociclísticos de Europa. Situado a pocos kilómetros de Rímini, este complejo construido en 1972, ha sido sometido a varias remodelaciones.
Luego de la gran renovación de 2007, que abarcó todas sus instalaciones, pista, tribunas y servicios, aumentó su capacidad albergando más de 60 mil espectadores. Para ajustarse a las normas de seguridad en vigencia del Campeonato del Mundo de MotoGP, el circuito pasó a tener una longitud de 4200 metros y se cambió el sentido de marcha, girando desde entonces en el sentido de las agujas del reloj.
Qué ver en Rímini
Reliquias romanas, playas, nightclubs y una permanente evocación del ilustre hijo de esta ciudad Federico Fellini, recrean la atmósfera de la ciudad marítima de Rímini.

La costa de Rímini fue solo dunas hasta 1843 cuando se instaló el primer establecimiento para bañistas. La playa se fue convirtiendo en un enorme resorte turístico con una gran escena nocturna.
Entre las principales atracciones se encuentran el Museo de la Ciudad, con una sección romana muy destacada, que encierra obras de arte de dos villas vecinas y la más grande colección de instrumentos romanos de cirugía. También hay piezas de Federico Fellini.

La Catedral de Rímini se conoce como Tempio Malatestiano y fue construido en el siglo XIII en estilo gótico y dedicado a San Francisco. A mediados del 1400 se convirtió en una especie de Taj Mahal renacentista en honor a Isotta degli Atti, amante del gobernante Sigismondo Malatesta.

Otro hito de la ciudad es el Arco de Augusto, arco triunfal romano, el más antiguo de su tipo e el norte de Italia, que fue comisionado por el Emperador Augusto en el año 27 antes de Cristo y que se eleva a 17 metros sobre la Corso d’Augusto. Fue alguna vez el punto final de la vieja Via Flaminia que vinculaba Rímini con Roma.

Un imperdible es el Puente de Tiberio de cinco arcos que data del año 21. En las épocas romanas marcaba el comienzo de la Vía Emilia, la más importante vía entre el adriático y el valle del Po. Por estos días vincula el centro de Rímini con el viejo barrios de pescadores de Borgo San Giuliano.

Este barrio tradicional ha sido revitalizado y es ahora una muestra colorida de calles empedradas, trattorias de moda, bares de vino y hermosas residencias.
Para los fanáticos del cine, el recientemente restaurado teatro donde Federico Fellini veía películas cuando era niño, fue reabierto como cine en enero de 2018 para el día de su cumpleaños.
Se prevé que el año próximo el nuevo Museo Federico Fellini comience a funcionar allí, exhibiendo fotos, dibujos y proyectos de sus películas, así como instalaciones multimedia.
Cómo ir desde Rímini al Circuito Marco Simoncelli
En auto, el circuito queda a 130 Km de Bologna y a 25 Km de Rímini. Hay que tomar la autopista A14 y tomar la salida Cattolica. Hay que tener en cuenta que no hay parking suficiente en el circuito. Algunos locales ponen a disposición espacios propios.
Durante el fin de semana del MotoGP AM Tram Agenzia pone en servicio shuttles desde la estación de tren de Misano y desde Riccione al circuito. También hay algunos buses regulares que tienen parada cerca del circuito. Los buses proveen un servicio regular desde Rímini a San Marino en un trayecto de una hora.
En tren, se puede ir a la Estación Misano o a Riccione y desde allí tomar un taxi o bus hasta la pista.