Desde que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) introdujo en el reglamento 2018 de la Fórmula Uno la obligatoriedad de montar el Halo de protección para los pilotos en caso de que una cubierta u otro objeto, pretenda golpear a los pilotos, se desató una ola de comentarios a favor (muy pocos) y en contra (la mayoría) respecto al nuevo dispositivo.
Hoy los equipos trabajan en el diseño y la construcción de los nuevos chasis para la temporada 2018 y el halo aparece como uno de los puntos críticos a la hora de evaluar no sólo el rendimiento aerodinámico del vehículo, sino también el peso que sugiere montar la nueva estructura y que va en directa proporción con el peso de los pilotos, elevado ya al límite y que busca ser mejorado como límite compensatorio.
Así, se sabe que el halo tendrá un peso de alrededor de 14 kilogramos a los que hay que agregar otros seis kilos en lo que respecta a los anclajes al chasis y las sujeciones, que lo llevarían a un total de 20 kilogramos, cuando la FIA interpretó que con aumentar el peso mínimo en seis kilogramos el problema estaría zanjado. Hoy con la premura de ir cumpliendo etapas para llegar a febrero en tiempo y forma para presentar los autos, el panorama es disimil en cada equipo. Ferrari y Red Bull, ya cumplieron con los test de choque frontal de sus nuevos monoplazas, pero aún deben sortear la resistencia del halo, examen nada sencillo. La ubicación del halo, obligó a cambiar también la ubicación de las cámaras, que ahora van delante del halo y con una perspectiva de 360 grados.
A todo ello, hay que agregar otro factor determinantes, su costo. Se estima entre los 14 y los 16 mil euros y es fabricado por tres empresas del Reino Unido, Alemania e Italia, que trabajan para hacer frente a las demandas de los equipos. Luego viene el tema del peso de los pilotos y ello es urticante. Nico Hulkenberg, es uno de los menos favorecidos, ya que tiene una altura de 1.85 metros y un peso de 74 kilos. Lo ideal en los últimos tiempos es que los pilotos no superen los 70 kilogramos. El equipo ya lo indujo a bajar de peso a lo que Hulkenberg se negó, al igual que Romain Grosjean.
Finalmente, el único punto a favor del halo, parece radicar en la nueva exposición publicitaria que supone exponer en el halo para un producto o una marca. Tendrá gran visibilidad, al igual que el casco del piloto. Por otra parte, el interior del Halo, no será pintado, para no crear una fuente de distracción para el piloto y que de aquí en más, deberá sumar un obstáculo más para ingresar y salir del vehículo. La novela del halo, continuará…