En un predio de 123 hectáreas se construyó el autódromo “Ciudad de San Nicolás”, emplazado en la autopista que une Buenos Aires con Rosario en el kilómetro 225, que tendrá mañana su bautismo con dos pruebas comunitarias del STC2000 a partir de las 15.20 y 17.30, para que los pilotos comiencen a descubrir este nuevo escenario para el automovilismo argentino. Con una extensión de 4.000 metros y un ancho de pista de 15 metros, se constituirá en el más flamante trazado del país, tras la inauguración del circuito de La Pedrera, San Luis, el año pasado.
El trazado tuvo en la empresa Luciano SA a la responsable de su construcción y al ingeniero Juan Carlos Toro, como el principal seguidor de la obra, que tuvo como promotor al intendente de San Nicolás, Manuel Passaglia y a toda la zona de influencia.
Será un nuevo escenario a estrenar por el STC2000, como lo fueron en su momento, el autódromo Rosendo Hernández, San Luis, (2003), el autódromo de Viedma, Río Negro, en 2004, el alargue del autódromo General San Martín en Mendoza (2006), el alargue del autódromo de General Roca, Río Negro (2006), el alargue del autódromo de Oberá, Misiones (2007), el circuito Potrero de los Funes, San Luis (2008) y el autódromo de Centenario, en Neuquén (2009). A ellos hay que sumar los circuitos callejeros en Buenos Aires, 2013/2014, las distintas versiones del callejero de Santa Fe desde 1985 y el circuito emplazado en el Estadio único de La Plata en 2013. El STC2000 disputará el sábado su carrera clasificatoria sobre 10 vueltas a partir de las 16.30 y el domingo, la gran final sobre 27 giros, para completar 108 kilómetros o 45 minutos, a partir de las 12.05.
La historia de San Nicolás
Por distintas circunstancias, San Nicolás tiene ya escrita una historia dentro del automovilismo nacional. Se hizo conocer en los albores de la década del ’60, cuando inauguró el famoso circuito de la “Siderurgia Argentina”, un pentágono de 15 kilómetros que unía las rutas donde estaban emplazadas instalaciones militares y la planta siderúrgica de SOMISA, en las afueras de la ciudad. Con sus 15,650 kilómetros, se inauguró el 27 de septiembre de 1959 y con la presencia de 50 mil aficionados se corrió la final sobre 43 vueltas, largando todos los autos juntos, como si fuera un autódromo. Juan Gálvez (Ford), hizo la pole y en carrera, la victoria fue para Alberto Logulo (Ford) luego de 3h57m de competencia, superando a Oscar Gálvez y Ernesto Petrini. Fue el primer mojón para una carrera que se disputó en dicho escenario hasta 1969, con victorias de: Vicente Tirabasso (Ford) en 1961, Jorge Angel Pena (Chevrolet) en 1963, Carlos Walter Loeffel (Chevrolet) en 1965, Eduardo Casá (Ford F-100) en 1966, el seudónimo “Larry” (Torino) en 1967 y de Carlos Alberto Pairetti (Liebre III-Chevrolet) en 1969.

Así se largó en San Nicolás la primera edición de 1959 para el TC.
Para los cordobeses, San Nicolás guarda un amargo recuerdo, de aquel jueves 25 de agosto de 1967, donde en un accidente al comando del Prototipo Ford, perdían la vida calcinados, Oscar Cabalén y su circunstancial acompañante, Guillermo Arnaiz, cuando probaban el vehículo para correr en dicho escenario. Como homenaje, el autódromo de Córdoba, que se inauguró el 17 de marzo de 1968, pasó a llamarse Oscar Cabalén y el destino, quiso, que el último ganador en el circuito de San Nicolás, Carlos Alberto Pairetti, lograra su primera victoria en 1968, con el recordado Trueno Naranja, que no era ni más ni menos que el rediseño de aquel prototipo Ford, con el que perdieron la vida Cabalén y Arnaiz, un año antes.

En 1969 fue la última ocasión en que el TC corrió en San Nicolás, con triunfo de Pairetti.

Así era el circuito de la Siderurgia Argentina en San Nicolás.