Después de confirmar el calendario 2019 del Campeonato Mundial de Rally (WRC), la Federación Internacional del Automóvil (FIA), decidió ampliar una serie de novedades para el año próximo en sus competencias.
Como primera medida, se rebajó de 500 km a 350 km, la extensión máxima de las pruebas cronometradas con que contará cada fecha. Asimismo, se redujo de 55 a 42, los días programados para test por parte de los distintos equipos. Por otra parte, salvo el campeón del mundo, que seguirá manteniendo el número 1 identificatorio del campeón, el resto de los pilotos podrá elegir un dorsal que lo identifique (Como sucede con Fernando Alonso y el número 14 en la F1), de manera que los pilotos puedan identificarse con mayor facilidad ante los aficionados.
En lo que concierne a los equipos y pilotos que compiten en la segunda división del WRC, la WRC2, tendrá ahora una división en función de sus predicamentos. Así, la WRC2 Pro, alineará a los pilotos que compitan con equipos oficiales, como el caso de Pontus Tidemand o Kalle Rovanpera (Skoda Motorsport) con unidades R5 de fábrica, como sucede también con Citroën C3R5 o M-Sport con sus Ford Fiesta. Como contrapartida, todos los pilotos que corran como privados con los mismos autos R5, se aglutinarán en la división WRC2, como se la conoce hoy, buscando mayor participación de volantes y escuadras privadas o carrera-cliente. Por otra parte, se mantiene el Campeonato Mundial de Rally Junior, con el premio que fija M-Sport, un vehículo de premio para el ganador del torneo y a la par, desaparece el Mundial Junior y no hay por el momento novedades de la creación de una división que albergue a los vehículos denominados R4, que todavía no han mostrado avances para ser considerados por la FIA como una categoría.