Luciendo un buzo negro, por contrato hasta el 31 de diciembre con M-Sport, no puede todavía calzarse el rojo de Citroën, Sebastien Ogier, comenzó hoy los trabajos de puesta a punto y adaptación al Citroën C3 WRC, con miras a la temporada 2019, que arrancará a fines de enero próximo con el Rally de Monte Carlo.
Junto a Julien Ingrassia, Ogier, realizó distintos ensayos sobre tierra en la zona de Algarve, Portugal, que fuera escenario de la prueba lusitana, antes de que esta volviera al norte del país. Tramos extensos de ripio, fueron los primeros receptores del andar de Ogier quien expresó: “Es muy grato volver a trabajar con gente con la que logré cosas importantes en el pasado y es un verdadero desafío, intentar luchar por el campeonato con un tercer equipo. Serán días de mucho trabajo para poner a punto a la unidad y buscar nuevas soluciones”. Ogier trabajará hasta mañana sobre ripio, en tanto la semana próxima hará ensayos sobre pavimento en el sur de Francia, para continuar con las pruebas de pretemporada.