Los Alpes Franceses, fueron escenario durante dos días de las primeras pruebas efectuadas por el equipo M-Sport Ford de Malcolm Wilson, con miras al Rally de Monte Carlo, previsto para fines de enero del año próximo. El único piloto confirmado por ahora en la escuadra, Teemu Suninen, junto a su nuevo navegante, Marko Salminen, fueron los encargados de testear las primeras evoluciones del Ford Fiesta WRC, que están centradas en la parte posterior del vehículo.
Un nuevo paragolpe trasero, distinto al que utilizó en las carreras finales de la actual temporada, Sebastien Ogier, nuevo difusor y una sección distinta, son los cambios que se visualizaron en el Fiesta WRC, buscando una mejor tracción del vehículo, al mejor estilo del Toyota Yaris. No hay por el momento, ninguna señal sobre quién será el segundo piloto de la escuadra, donde Elfyn Evans, Craig Breen y Mads Otsberg, aparecen como posibles en el horizonte de la escuadra de Cumbria. Las dos jornadas sobre pavimento, dieron la pauta de trabajo a iniciar en breve, después del receso de Navidad.

M-Sport trabajó a destajo con innovaciones aerodinámicas en los Alpes Franceses.