Miéntras los principales equipos del Campeonato Mundial de Rally, siguen evolucionando sus modelos Rally1 híbridos para iniciar un nuevo periplo técnico, similar al que ocurriera con la irrupción del WRC en du momento, la Federación Inernacional del Automóvil (FIA), dio a conocer algunos aspectos inherentes al funcionamiento de los nuevos vehículos.
Así, las unidades Rally1, están identificados a través de un sistema híbrido suministrado por Compact Dinamics, que entrega 134 CV de potencia a pleno, que se suma a los 380 CV que entrega el impulsor turbo de 1.6 cc de cilindrada. Pero, estos 134 CV no operarán durante todo el tramo de competencia, ya que operará a través de un mapa de motor, programado en la ECU de cada tramo por competir.
Estos 134 CV no se utilizarán en todo el tramo y su gestión se realizará a través de un mapa motor programado en la ECU antes de cada especial. De esta forma, habrá tres modos de uso. Un modo 100% eléctrico para enlaces y zonas habitadas, otro que ofrecerá toda la potencia extra para las salidas -10 segundos- y un tercer modo basado en tres mapas personalizados por los equipos para gestionar la entrega de potencia extra.
El hardware y software del sistema híbrido es común, al igual que los puntos de carga que se utilizarán en los parques de asistencia. Las baterías se recargarán al 80% en apenas 20 minutos y al completo en media hora. En tramo, el sistema de regeneración limitado a 30 kW ayudará a recuperar energía. Más allá de este punto y dejando a un lado la tecnología híbrida, el WRC será el segundo campeonato FIA con combustible sostenible, tras el WTCR, desde 2022. En ambos casos, P1 Racing Fuels es el proveedor de este combustible nacido de la fusión de biocombustible y material sintético.