Si Charles Leclerc se dio de lleno contra la pared y debió recurrir a las escapatorias en más de una ocasión, Max Verstappen estuvo a milímetros de golpearse y Carlos Sainz sufrió roces y despistes de los que salió bien parado de milagro, ¿por qué no le iba a pasar a Franco Colapinto? Desafortunadamente, el argentino pasó por lo que todos los pilotos de la Máxima pasaron alguna vez, y es chocar. En una pista como la de Bakú, en la que las paredes están tan cerquita del asfalto, es -y será- moneda corriente. En todo caso, hay que quedarse con lo positivo: el piloto de Williams se sobrepuso al susto, volvió a salir a la pista e hizo una vuelta rapidísima que lo dejó muy cerquita de su compañero. Hay material para creer.
Este circuito, al igual que los que vendrán, es nuevo para el pibe de 21 años. Lógicamente, no es lo mismo correrlo en un simulador que hacerlo en la vida real, por lo que el pilarense empezó haciendo un reconocimiento de pista y se animó a acelerar con el correr de las vueltas. Cuando más confiado estaba, el pilarense se topó con la pared por primera vez desde su ascenso a la F1: en la entrada a la curva 4, perdió la cola del auto, impactó con la goma trasera izquierda y por el rebote rompió toda la parte delantera.

Ese fue el final de su sesión, y permanecía la duda de si sería lo último de su día, ya que el segundo entrenamiento libre se disputaba tan solo dos horas y media después. Contra todo pronóstico, los mecánicos de Williams hicieron un trabajo excepcional en el monoplaza, lo repararon contrarreloj y lo devolvieron a la pista. Ahí, la pelota fue pasada a Franco: ¿arriesgar o conservar? Él, con la velocidad que recorre sus venas, eligió pisar el pedal derecho a fondo.
Simulando una vuelta de clasificación, el volante argento voló al límite de los muros y marcó un crono de 1m44s749 que lo hizo terminar en la 14ª posición, justo por detrás de un Alexander Albon (Williams) que lo superó por apenas 12 milésimas. De cara a la qualy sabatina, que se disputará a las 9 .00 (hora argentuna) de mañana sábado, tras el tercero y último libre (que tendrá lugar a las 5.30), una noticia más que favorable,