lunes, mayo 25

Colapinto estuvo prácticamente las 66 vueltas en la zona baja de la grilla. Más allá de que se mantuvo bastantes vueltas peleando con el Williams de Carlos Sainz Jr. por una posición, el ritmo y la degradación de los neumáticos del monoplaza A525 de Alpine decayeron de forma estrepitosa. Tras largar con la gama de gomas blandas, el pilarense paró en el giro 15 para poner medias, mientras que volvió a ingresar en la vuelta 41 para volver al soft. Desde entonces, el corredor de 22 años quedó muy atrás en el pelotón de pilotos, sin tener la posibilidad de luchar por ganar alguna posición. En la fase final de la carrera, Andrea Kimi Antonelli tuvo que abandonar después de una falla en su motor del Mercedes y en la vuelta 55 salió el Safety Car. Colapinto puso neumáticos blandos y logró recortar algo de distancias gracias al SC. El albiceleste superó en pista al Haas de Esteban Ocon, mientras que también terminó por delante de Oliver Bearman, quien tenía una penalización. Pierre Gasly, después de hacer un buen trabajo en la Qualy y largar octavo, se vio beneficiado por el Safety Car cuando estaba siendo atacado por otros pilotos. Además, la penalización de 10 segundos a Max Verstappen (Red Bullle permitió terminar en el 8° puesto. Con estos resultados, Alpine quedó en el último lugar del Campeonato de Constructores con 11 unidades. Por delante, con 16, se ubican Aston Martin y Sauber. La próxima actuación del piloto argentino se llevará a cabo en el Gran Premio de Canadá, el cual se disputará en el fin de semana del 13 al 15 de junio.

Franco Colapinto terminó la novena fecha de Fórmula 1 con una mueca grande de insatisfacción. El piloto argentino llegaba a Barcelona con la ilusión de poder buscar el límite en el trazado de Montmeló, después de la lenta carrera de Mónaco que él mismo definió como “un paseo de domingo con la familia”. Sin embargo, no se cumplieron sus expectativas porque su Alpine, especialmente con cubiertas medias, se mostró muy falto de ritmo.

No entiendo bien qué pasó. Obviamente, no fue lo que queríamos, una carrera muy complicada con mucha degradación, se gastaban mucho los neumáticos. No pudimos controlar la degradación. Tenemos que trabajar mucho para volver más fuertes para saber cuál es el problema grande que tuvimos este fin de semana que no fuimos constantes. A veces iba más rápido y cerca del ritmo de Pierre y después no”, explicó Franco no bien se bajó de su A525. Canadá será la próxima parada en dos semanas, una pista desconocida para Colapinto. “Llego mucho más cómodo a Canadá que no lo conozco, pero sí conozco el auto. Pero hay que entender esos momentos en los que no tenemos ritmo. Del viernes al sábado dimos un paso adelante, pero hoy (por el domingo) nos costó mucho por diferentes factores que tenemos que entender mejor. Hay que enfocarse en la próxima”.

Consultado por las debilidades del Alpine, Colapinto fue claro: “Las curvas lentas y las rectas”. El motor y la lenta recarga de las baterías son el talón de Aquiles del A525. Nada de eso podrá subsanarse antes del final de la temporada porque los impulsores están congelados. En algunas pistas podrán ir mejor y, en otras, más complicados. Por lo pronto, el último lugar que ocupa el equipo de Enstone en el Mundial de Constructores es el fiel reflejo de su actualidad.:

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