domingo, mayo 24

En esta época del año en que empezamos a soñar con descanso y playas, nada mejor que asomarnos a este remoto enclave de Australia, para disfrutar del MotoGP y conocer Melbourne, una de sus grandes ciudades.

Phillip Island es un lugar con una destacada tradición en el deporte motor.  En los años 20 se corrían allí las primeras carreras de autos, sobre caminos de tierra. La primera carrera de motos se disputó en 1931 y recién en 1956 se construyó el circuito permanente. Cayó en desuso en los años 70 y principios de los 80, pero tras una importante inversión, fue modernizado en 1985.

Dos ediciones del Gran Premio de Australia se corrieron allí en 1989 y 1990 y recién en 1997 se produjo el retorno del Campeonato del Mundo de MotoGP a este escenario.

Desde entonces los isleños – dueños de este tranquilo lugar de veraneo- conviven con los fanáticos de las dos ruedas y la velocidad.

Algunos costos

Si nos decidimos por asistir a este Gran Premio, entonces hay que comprar un pasaje a Melbourne – que cuesta desde $ 61.900 pesos por Air New Zealand-  y alquilar un auto o pagar los transfers que nos lleven a la Isla Phillip, ubicada a 140 km. Hay varios hoteles en la isla y la estadía de cuatro días costará en una habitación doble sencilla desde los 18.000 pesos a 27.000 pesos en los establecimientos menos categorizados, mientras que el promedio estará entre los 45.000 y los 110.000 pesos por el fin de semana, para estar alojados a pocos minutos del circuito.

Por supuesto que una vez instalados en la isla, la opción es disfrutar de la naturaleza, ver las colonias de pingüinos y la fauna marina, visitar reservas como el Centro de Conservación del Koala y cuando ya estemos cansados de animalitos y arena, aprovechar para conocer Melbourne que es una de las grandes ciudades australianas.

Qué ver en Melbourne

Melbourne, una ciudad soñada

En Melbourne siempre habrá un restaurant o un food truck  al alcance de la mano y podremos recorrer los parques y los jardines urbanos. Hay también mucho arte callejero que refleja las alegrías y las tristezas de los aussies.

Una de las principales atracciones son los Jardines Reales Botánicos, un verdadero pulmón en el centro de la ciudad. Los jardines reciben un millón y medio de turistas al año y son un ejemplo de paisajismo. Un cine y el Observatorio de Melbourne complementan la experiencia.

Otro imperdible de la ciudad es la Galería Nacional de Victoria con obras maestras de Rembrandt, Turner, Picasso, así como colecciones de arte asiático con exquisitas piezas de China, Japón, India y el sudeste.

Para los interesados en conocer la historia natural y cultural local, el Melbourne Museum puede ser una interesante visita. Fósiles de dinosaurios, animales de todas las épocas, un volcán en 3D y un impresionante sector de especies botánicas atraen a los turistas. La exposición Bunjilaka presenta la historia de los aborígenes australianos con tecnología de última generación. Incluye un cine IMAX.

Compartir.

Leave A Reply