La pista de Hungaroring se ubica 20 km al norte de Budapest, lo que ofrece la posibilidad de recorrer una de las más bellas ciudades de Europa central.
La hermosa arquitectura de Budapest luce edificios construidos al final del siglo XIX, cuando la ciudad vivió su apogeo gracias a la revolución industrial. Los cuatro puentes ornamentados que vinculan Buda y Pest se construyeron en esta época. Es una joya arquitectónica con edificios barrocos, neoclásicos, eclécticos y art nouveau para todos los gustos.

La capital tiene una población de 1.9 millones de habitantes y recibió su primer Gran Premio en 1986. Quienes viajen al Gran Premio vía aérea llegarán al Aeropuerto Internacional Ferihegy, situado 24 km al sudeste de la ciudad. Hay servicio de minibús y taxis para llegar hasta Budapest, que cuenta con tres líneas de metro y una extensa red de tranvías.

Parlamento de Budapest
Durante el fin de semana de competencia, los organizadores disponen buses desde Budapest al Hungaroring, partiendo desde dos lugares de la ciudad. Una alternativa es tomar un taxi que viaja a través de una autopista que está cerrada a otros tránsitos.
La pista está ubicada en una zona baja, lo que permite que más del 50 por ciento de la pista pueda ser visualizada desde lo alto. Hay cuatro tipos de tribunas, super gold, gold, silver y bronze, con precios que constituyen los más económicos del calendario.
El paquete de Paddock Club Hospitality para el fin de semana cuesta U$S 5280 para los tres días de carrera, en tanto el paquete ViP de Champions Club asciende a U$S 2299. Quedan algunas disponibilidades en la Tribuna de la Curva 3 Gold a U$S 450.46 y en la tribuna Gold F1 A U$S 384.94. El resto de las localidades están agotadas en la semana previa al Gran Premio.
Qué visitar

Palacio Real de Budapest
Hay muchos lugares de interés en Budapest, como para conocer durante una semana y se distribuyen por toda la ciudad, sin limitarse a una zona. Entre las principales atracciones se cuentan la Galería Nacional Húngara en el Palacio Real, los baños termales Lukacs, la Plaza de los Héroes y la Colina del Castillo, situada en la margen de Buda sobre el Danubio.

Ruins pub
Además de sus antiguos cafés, la ciudad ofrece muchos sitios únicos para beber. Vinos, cervezas artesanales y aguardiente casero se sirven en los denominados romkoscsmak (bares en lugares de ruinas9 y en kertek (jardines) que en verano proliferan por toda la urbe.

Fuentes termales
Hay más de 300 fuentes termales en toda Hungría, como los de Rudas y Kiraly en Budapest y parte del baño turco en Eger, que datan del siglo XVI. Cada vez más populares son los spas y los parques temáticos.
Quienes puedan prolongar la estadía, tienen la opción de conocer el Lago Balaton, donde se puede navegar o pescar. La campiña que rodea el lago es una de las mejores regiones de vino del país.
El circuito

Hungría tuvo su primer Gran Premio en los años 30 pero luego de la Segunda Guerra y de la construcción de la cortina de hierro, no fue sino hasta 1960 que el deporte motor volvió al país.
Al inicio de los 80 se iniciaron las negociaciones para albergar una fecha en la Unión Soviética, preferentemente en Moscú. Sin embargo en el verano de 1983 se pensó en Hungría, primero en la opción de un callejero y luego se decidió la construcción de un circuito en un valle cercano a la ciudad.
La pista abrió en 1986 y tuvo su primera fecha en la Fórmula Uno en agosto de ese año, con más de 200 mil espectadores.
Aunque se lo define como un circuito trabado tipo “Mickey Mouse”, la pista ha sido escenario de grandes carreras.