La octava etapa del Dakar 2019, será recordada por mucho tiempo como el parcial más negro de la historia de la carrera para el equipo Monster Energy Honda Team en la división motos. A poco de largar, la etapa, se detuvo por la rotura del motor, el norteamericano Ricky Brabec, dejando a Honda sin la posibilidad de estar en la punta y dejando todo nuevamente a favor de KTM. Al llegar al final de la etapa, Kevin Benavides (Honda), fue a reclamar porque tuvo inconvenientes con el sistema control GPS de su moto y la organización le devolvió 10 minutos.
Kevin quedaba sexto en la general pero a 11m41s de la punta, que ahora detenta Toby Price (KTM).
Sin embargo, la organización ASO, decidió imponerle a Benavides una penalización de tres horas, por entender que el piloto salteño, incurrió en una falta a lo reglamentado en la etapa número tres, donde ASO había explicado que luego de ver varios roadbook de los pilotos, detectó que varios de esos libros, tenían acotaciones adicionales, a las que brindaba la organización. Se decidió entonces, que a partir de la tercera etapa, cualquier acotación en el libro de ruta sería penalizada.
Al terminar la séptima etapa, pilotos de KTM, tomaron fotografías de la información extra que llevaba en su motor, el argentino Kevin Benavides y la mostraron a la organización. Esta analizó la situación y decidió extender la penalización a todos aquellos que llevaran información extra, en cualquier lugar del cuerpo o de la moto. La resolución fue tomada el lunes a las 17.30 y hoy, ASO, decidió aplicarla con Benavides. ¿ Es justa la sanción?
Benavides y Honda, decidieron apelar la sanción y están dispuestos a llevarla hasta las últimas consecuencias. Lo cierto y concreto, es que en la clasificación general de motos, Benavides, cayó ahora al puesto 14° en la general a 3h21m00s del líder, quedando afuera a falta de dos etapas, de luchar por cualquiera de las posiciones top en la general.