martes, mayo 26

David Castera, director del Dakar, definió esta novedosa idea como “espectacular”. Se trata de una especial que durará 48 horas y estará compuesta por un recorrido total de 600 kilómetros. Además, el trazado será diferente tanto para coches y camiones como para motos y quads. Los competidores darán comienzo mañana en la madrugada de Argentina, intentando completar la máxima distancia posible hasta una hora determinada. A las 16:00 de la tarde, todos los pilotos se verán obligados a detenerse. En ese momento, tendrán que dirigirse a uno de los ocho diferentes vivacs que estarán situados a lo largo del trazado de la especial donde podrán pasar la noche a la espera de volver a emprender la marcha, el viernes por la mañana a partir de las 7.00 hora local, para completar la etapa y volver a un Viviac normal.

Una vez en el los campaamentos al que lleguen, necesitarán solucionar cualquier problema que haya en su vehículo, ya que no tendrán asistencia mecánica. Además, los servicios para esa noche serán mínimos, con una tienda para cada piloto, un saco de dormir y una ración de comida al estilo militar. Al reanudar la marcha a la mañana siguiente, ningún piloto podrá consultar sus posiciones en la clasificación y saldrán a ciegas de nuevo, sin saber cómo les fue en la anterior etapa a ellos o a sus rivales. También cabe destacar que el Dakar ha asegurado que la complicación por las dunas será aún mayor que el año anterior. Habrá kilómetros y kilómetros de arena, con una navegación que afirman desde la organización que será “endiabladamente difícil“. Con esto, se espera que haya muchos waypoints ocultos que puedan dificultar el camino.

Los primeros efectos ya han podido ser vistos

Además, las primeras consecuencias de esta etapa se han podido observar, con algunos pilotos implementando estrategias diferentes en la quinta etapa. Especialmente, los tres pilotos que lo han llevado a cabo fueron SainzPeterhansel y Loeb, siendo este último el más perjudicado al recibir una sanción de quince minutos después. Aún así, los tres llevaron la estrategia de no apretar como de costumbre y, además, deteniéndose incluso durante varios minutos antes de entrar a meta, tal y como lo explicó Carlos Sainz más tarde.

El hecho de no tener a las motos saliendo antes y ser una etapa tan dura, larga y, quizá, crucial para el resto del Dakar, ha llevado a que los tres prefirieran perder tiempo hoy, pero así podrían permitirse salir más atrás y tener la referencia de los coches de delante.

Compartir.

Comentarios desactivados.