martes, mayo 26

El piloto monegasco, Charles Leclerc, ya está dentro de la historia de la Máxima Categoría del automovilismo mundial, tras ganar el Gran Premio de Bélgica, el pasado domingo en el circuito de Spa-Francorchamps. En primer lugar, rompió el “Maleficio” de los autos rojos, después de 15 Grandes Premios sin triunfos y a la par, se ubica tercero entre los pilotos más jóvenes en ganar un Gran Premio.

El holandés, Max Verstappen, es el piloto más joven en haber triunfado en una competencia de Fórmula Uno, con su triunfo en el Gran Premio de España de 2016, donde tenía, 18 años, siete meses y 15 días. Precede a Sebastian Vettel, que con 21 años, dos meses y 11 días, se impuso en el Gran Premio de Italia de 2008 y ahora Leclerc, es el tercero, con 21 años, 10 meses y 16 días en conseguirlo. Dentro de esa nónima, que integran (15) pilotos, el más “Longevo” es Peter Collins, quien celebró su primera victoria con 24 años, seis meses y 26 días, al imponerse en el Gran Premio de Bélgica de 1956.

Asimismo, Leclerc, se sumó a la lista de (38) pilotos que ganaron con la escudería Ferrari, los 230 Grandes Premios que detenta la escudería de Maranello. donde los más vencedores, son Michael Schumacher (72) triunfos, Niki Lauda (14) y Sebastian Vettel (13).

Pero no todas fueron rosas el domingo para el joven piloto monegasco, ya que su triunfo se vio ensombrecido por la muerte el sábado de su amigo, Anthoine Hubert, de 22 años, a quien Leclerc, consideraba su gran amigo y compañero y con el cual, junto a Pierre Gasly y Esteban Ocon, conformaban un cuarteto de lujo en cuanto a pilotos. Para Leclerc, fue la tercera gran pérdida de los últimos años, luego de la muerte de Jules Bianchi, a quien consideraba su hermano mayor en 2015, en junio de 2017, sufrió la muerte de su padre Herve, tras una cruel enfermedad y ahora el sábado con Anthoine Hubert. Por ello, elevó hacia el cielo el trofeo ganado, en reconocimiento a sus recientes pérdidas.

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