La Ferrari 312-T, que es uno de los vehículos insignia de la marca de Maranello y que le permitió al austríaco Niki Lauda, conseguir su primer cetro mundial en 1975, fue subastada este fin de semana en Pebble Beach, California, en el marco del Monterey Car Week y por parte de la empresa Gooding y Company.
Finalmente se alcanzó en la subasta un precio de seis millones de dólares o 5,7 millones de euros, por esta pieza única y que forma parte de la historia más rica del Campeonato Mundial de Conductores de la Fórmula Uno.