Los pronósticos meteorológicos, anticipaban que no sería un fin de semana fácil para la Fórmula Uno en los Montes Eifel, que rodean al circuito alemán y que en esta oportunidad le dan nombre a la competencia teutuna.
Una persistente llovizna que se hizo presente desde primera hora de la mañana y a la que sumó un espesa niebla, cubriendo una parte del circuito, fueron claves para la suspensión de la primera tanda, tras comprobarse que no existía la posibilidad de que pudiera despegar el helicóptero médico, que debe sobrevolar la tanda y atento, a que si ocurre un accidente, pueda despegar y llevar a un accdentado, hasta el hospital más cercano,ubicado a 46 kilómetros del circuito,con la mayor premura.
La suspensión de esa primera tanda, dejaban sin posibilidades de que girarán en Nurburgring, el piloto local, Mick Schumacher, al comando de un Alfa Romeo y de Callum Illot, lo hiciera a bordo del Haas-Ferrari, tal como lo tenían asignado. Fue una frustración para ambos, porque no saben si se podrá repetir esta experiencia en otras competencias. No mejoraron las condiciones para la tarde y tambièn se suspendió la sesión vespertina, con lo cual, pasó un viernes sin actividad en pista y que llevan a pensar, que todo ello puede redundar en beneficio del espectáculo, ya que nadie tiene referencias en un circuito al que la categoría no concurre hace siete años.
La actividad prevista para mañana, comprende una sesión de ensayos a las 7.00 (hora Argentina) y luego la prueba de clasificación desde las 10.00 para ordenar la grilla de partida para el domingo. Seguirá la baja temperatura y hay menos posibilidades de lluvia que hoy, aunque para el domingo, las posibilidades de precipitaciones, aumentan.
