Sebastian Vettel, se apresta a disputar su carrera número 299 en la Maxima Categoría del automovilismo mundial y que será la última en esta etapa de su vida deportiva, por decisión propia para disfrutar más de su familia luego de varios años de ininterrumpida actividad.
Pero más allá de la capacidad deportiva y de pilotos, muiy pocos dudan de la capacidad humana del volante alemán y así se lo hicieron saber, al ser el invitado en una cena, donde no faltó ninguno de sus colegas de pista y a la que concurrieron sin ningún símbolo que los identificara con un equipo en particular, pero que tuvo como objetivo demostrarte todo el afecto que se ganó Vettel. La cena tuvo un costo de 167.000 dólares, pero seguro que valió la pena.
