lunes, mayo 25

Llegó en los años ochenta a aquella sala de prensa del Rally Argentina que funcionaba en el Estadio Córdoba, precedido por su fama. Martin Holmes, tan inglés, tan alto, con sus cabellos siempre desgreñados y la mirada profunda detrás de sus gruesos anteojos.

Reuní a todo el equipo de prensa y les dije: “Ese es Martin Holmes, el mejor periodista de rally internacional, cuyos informes lee todo el mundo. Sigue todo el campeonato. Estemos atentos a lo que nos pide y procuremos asistirle de la mejor manera”.

El jefe de prensa del Automóvil Club Argentino Hugo Vázquez ya lo había conocido en Tucumán y sabía de sus múltiples exigencias.

Obsesivo, atento al detalle, antes de llegar a Argentina para hacer la cobertura de nuestro rally, enviaba a fines de los ochenta cuando surgió el aparato de fax un texto de tres hojas con sus interminables preguntas: ¿dónde funcionará el parque de servicio?, ¿Cuál es la latitud y longitud de ese lugar?, ¿Cuál es la hora de salida y puesta del sol en los tres días del rally?, ¿Cuántos vados con agua y sin agua se atraviesan?, ¿Cuál es la mayor y la menor altura del rally? En épocas pre-Google había que llamar al Observatorio Meteorológico Córdoba para conocer el dato y resolver al menos una respuesta del cuestionario…

Ya en el evento, el caballero inglés llegaba con una caja de After Eight como obsequio para premiar mis desvelos y allí comenzaban sus interminables consultas:¿Dónde ha sido tomada este foto? blandiendo una instantánea de los Bellido que lo había impresionado, ¿Cuál es el taller de Lancia?, ¿Qué velocidad de transmisión ofrece la comunicación desde la sala de prensa?, ¿Qué información recibiremos desde la ruta?

De esa obsesión por el detalle surgían sus informes impecables, su Boletín Castrol, convertido en una referencia, su anuario amarillo de Pirelli, el regalo de Navidad más deseado por los fanáticos ingleses…

Un amigo de Argentina

Nunca regaló un elogio a los organizadores. Sus comentarios eran absolutamente objetivos y por cierto que no exentos de críticas. Quizá sus positivos puntos de vista vertidos en relación al Rally Argentina 1994 en una nota con Colin McRae acerca de la positiva actitud de los organizadores puede haber influido, junto a la favorable evaluación de las escuderías para que Argentina se llevara el premio al Rally del Año de la WRTA en esa temporada.

Para completar sus notas me pidió varios “imposibles”. Me mostró una reproducción de una foto de un auto de Turismo Carretera en un camino del sur y me pidió rastrear la foto original, que conseguí finalmente en el Museo Juan Manuel Fangio de Balcarce.

Me dijo que quería reproducir en su libro una viñeta de la Revista Corsa, donde se lo representaba a Jorge Recalde como un cowboy. Tuve que hojear 10 años de revistas, para dar con esa viñeta.

Es autor de una de las fotos más emblemáticas de nuestro máximo piloto de la especialidad, posando junto al cartel de ingreso a la ciudad de Mina Clavero. La foto encierra una anécdota que Martin siempre contaba. Le había pedido a Jorge en los días previos al Rally Argentina que se pusiera el buzo antiflama y concurriera al encuentro. Llegaron piloto y periodista al lugar, solo para comprobar que un ómnibus había golpeado y derribado el cartel. Recalde advirtió la frustración de Holmes y haciendo gala de su paciencia y de su fuerza, levantó el cartel, trató de enderezar sus abolladuras y posó en una imagen que se volvió inolvidable.

Aquel 10 de marzo de 2001 en que Recalde decidió volar aun más alto, Martin Holmes me llamó por teléfono consternado a los pocos minutos desde el Rally de Portugal, para pedirme precisiones sobre su muerte.  Y también para hacerme un pedido difícil: “Quisiera una reflexión de Carlos Menem sobre esta pérdida, relacionada con la de su propio hijo, seis años atrás”. Hice el pedido a los hombres de prensa y el expresidente tuvo la gentileza de darme un entrecomillado para su Boletín Castrol.

Desde nuestra oficina le enviábamos el recorrido propuesto del Rally Argentina seis meses antes y luego le actualizábamos las versiones con los cambios: se alargó un tramo, se cambió un horario de largada… ¿Otro cambio más? se quejaba: “Ustedes son el flexible Rally of Argentina”, frase que quedó acuñada puertas adentro de la organización.

En la última década empezó a discontinuar su presencia en los rallies extra europeos y sólo asistía a algunas de las fechas del Campeonato del Mundo.

Esta mañana de lunes, un twitter desde su cuenta @RallyHolmes informó escuetamente de su muerte el pasado 11 de junio “luego de una larga batalla contra el cáncer, poco después de haber cumplido 80 años”.

Fue el periodista más destacado de su generación, un maestro para sus colegas. Lo recordaré como un caballero inglés que ironizaba sobre las Malvinas, que degustaba con placer la carne argentina, que llegaba cubierto de barro a la sala de prensa y que siempre tenía una pregunta más para formular.

Laura Cerezo

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